niveles de adicciones al consumo de drogas

Mª Ascensión Jiménez Lara

Incremento de la dificultad

Los mercados de drogas cada vez son más complejos. A las substancias de origen vegetal, como el cannabis, la cocaína y la heroína, se sumaron cientos y cientos de drogas de síntesis, muchas de las que no están sostienes a fiscalización en todo el mundo. Asimismo se registró un veloz incremento del consumo de medicamentos con objetivos no médicos.

La aparición de substancias no sostienes a fiscalización en todo el mundo se estabiliza, pero los nuevos opioides probablemente dañinos van en incremento

Incidencia y también encontronazo

Los opioides son drogas psicoactivas y afectan a distintas sistemas del organismo, singularmente en el sistema inquieto central. Según cantidades de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 15 miles de individuos en el planeta tienen adicción por estas substancias, tanto de tipo ilícito como de prescripción médica. No obstante, solo un diez% de la población perjudicada estaría recibiendo régimen. “El consumo recurrente de drogas causa primero una pérdida esencial en la identidad y el sentido de propósito escencial de la persona, que se hace toma de la sustancia y pierde la independencia. En un segundo momento genera un daño cerebral y físico esencial, que perjudica al desempeño popular, laboral y familiar. Y en un tercer instante genera el terminado derrumbe de la persona y su muerte”, asegura el dr. Mosca.

Ciertos opioides son la heroína, metadona, oxicodona, tramadol y morfina. Su abuso puede derivar en una depresión respiratoria, en tanto que sus efectos alteran el desempeño del centro de la respiración, situado en el cerebro. Esto pone bajo riesgo escencial a la persona. Según detalla la OMS, una sobredosis de opioides es una urgencia médica que se identifica por enseñar tres signos y síntomas, clasificados como la «escogida por sobredosis de opioides». Estos son miosis (pupilas contraídas), pérdida de conciencia y depresión respiratoria. La situación puede agravarse si se intercalan distintas opioides, o se mezclan con alcohol.

Consumo de mariguana y cocaína en los estudios

El consumo de mariguana, entre las drogas más frecuentes entre los jóvenes, perjudica a las funcionalidades de atención, memoria y concentración primordiales para la educación , reduciendo la motivación y autodisciplina primordiales para esto. Y como resultado, los jóvenes tienen menos desempeño, menor autovaloración y mayor posibilidad de deserción. De ahí que, el consumo recurrente hace que los alumnos tengan una aptitud mental achicada, su coordinación y su tiempo de reacción es menor.

Asimismo la cocaína y la mariguana afectan de manera directa al sistema psicomotor de los jóvenes. Aparte de evitar el desarrollo de estudio en el sala, estas dismuyen la aptitud de concentración y el interés en todo cuanto hacen.

Deja un comentario