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En la década que comenzó en el 2010, llegaron las secuelas de la previo crisis económica: los desahucios, se reguló el juego, abrieron las viviendas de apuestas y Lanbide (el Servicio Vasco de Empleo) va conseguir la rivalidad para administrar la Renta de Garantía de Capital (RGI), dejando en la estacada a cientos y cientos de personas. “Se fiscalizó considerablemente más. De un día para otro, administrativos de Gasteiz comenzaron a comprobar expedientes, en lugar de ser evaluados por trabajadoras sociales, y cientos y cientos de personas se han quedado en la estacada. La burocracia no atiende a personas, solo números, y faltan miradas de otro tipo para humanizar a la gente”, enseña Marta Poves, que transporta 26 años haciendo un trabajo como trabajadora popular en el módulo de Sant Ignasi.

Y en 2020 medró la Covid-19: mucho más cuadros de ansiedad y agobio por la indecisión de llegar a final de mes. “Resaltaría el gran volumen que poseemos de casos de salud psicológica. Nos desborda”, alertan desde Rekalde, que tienen a tres siquiatras en plantilla. Y, como todos y cada uno de los módulos, mantuvieron abiertas sus puertas: “Nuestro punto fuerte es la disponibilidad. Alguno del vecindario entra. Con o sin papeles, con o sin cita. Y en ese instante en que los ambulatorios están bloqueados por tanto cóvido, nosotros hacemos de puente entre sus pretensiones y Osakidetza”.

droga

Géneros de servicios que se proponen en los centros vascos de planificación familiar

Información sobre los primordiales métodos de contracepción, como son: el Preservativo, diafragma, píldora, DIU, sistema intrauterino de liberación , anillo vaginal, implantes subdérmicos, parche anticonceptivo.

Lo más frecuente entre los jóvenes es la utilización del preservativo o el condón. Un accesorio creado con tecnología sensible que establece una barrera flexible a organismos enanos inferiores que un espermatozoide tal como lo son bacterias y virus. Por no charlar de hongos y de otros organismos indeseables. Garantiza de esta forma su protección contra las ETS y embarazos no amigables.

Fue entonces en el momento en que definí mi estrategia:

  • No me despediría mucho más, pues no deseo realizar nada que desagrade a el resto.
  • Sostendría con ella un «perfil bajo»…
  • Si ella saludaba, respondería con educación.
  • No comenzar diálogos hacia ella, sí hacia el resto.

Al día después por la mañana me despedí como siempre y en todo momento de su hermano, y sin decir solamente salí de casa. Me fui pensando: o se habría sentido victoriosa por no generarse la despedida o quizás no se había dado cuenta. Algo me hacía meditar que la primera de las opciones era considerablemente más posible.

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