modelos explicativos de la adicción al cannabia

El modelo del NIDA hace aparición precisamente reflejado en el DSM-5 y su conceptualización del trastorno por consumo de substancias (TCS): «una peculiaridad esencial del trastorno por consumo de substancias es el cambio subyacente a los circuitos cerebrales que persiste tras la desintoxicación y que sucede singularmente en la gente con trastornos graves. Los efectos comportamentales de estos cambios cerebrales se detallan en las recaídas repetidas y en el deseo profundo de consumo en el momento en que la persona se muestra a estímulos relacionados con la sustancia.» (APA, 2014, p. 483).

El DSM-5 introduce esenciales cambios con en comparación con DSM-IV (Becoña, 2015; Compton, Sawson, Goldstein y Grant, 2013; Hasin et al., 2013), siendo tres los primordiales. a) El punto de corte propuesto para el TCS, 2 de 11 criterios. Diversos estudios señalan que es un punto de corte bajísimo y que debería subir a 4 o 6, en dependencia de la sustancia. b) La introducción del método de craving, que se ha realizado por «consenso» y pues hay «medicamentos», si bien no existe prueba de que sea un aspecto central en la situacion de ciertas drogas. De este modo lo dejaron por escrito los integrantes de conjunto de elaboración del DSM-5 para adicciones (Hasin et al., 2013). c) La esencial restricción que comporta definir en la práctica clínica si la persona tiene un TCS por el consumo de un fármaco psicoactivo recetado por el médico, o si lo tiene por el hecho de que lo toma por su cuenta, «automedicándose» o si verdaderamente es un dependiente (ej., en la situacion de la morfina). Además de esto, subyace el interrogante de por qué razón en las situaciones en que la persona toma un fármaco que le han recetado no se hace el diagnóstico y si no se la ha recetado sí se considera un individuo con TCS?, ¿dónde se encuentra la confiabilidad del diagnóstico en uno y otro caso?

Modelo Social y cultural

Romero (1999 y 2001), fomenta comprender el fenómeno de las drogas como un “hecho popular total”, término que recobra de Mauss (1971). Refiriéndose a ella como algo construido socialmente, dotándolo de variabilidad según la substancia, el sujeto y el contexto.

Este modelo expone las cambiantes socioculturales como las dominantes para entender el fenómeno de las drogas. Siendo centrales en el desarrollo de conformación de subjetividades, esperanzas, métodos de vida, reglas, pautas de consumo, etcétera. en relación a las adicciones. Como ahora comentamos, el pensamiento de partida influirá en las maneras de meditar, accionar, sancionar, ayudar, etcétera. De ahí que este modelo expone la centralidad de lo popular.

Deja un comentario