modelo en la adicción a la nicotina

Hasta 1514 el tabaco no era popular por la sociedad europea, más allá de que se describió la utilización de una substancia afín en Egipto, Persia y China. En América ahora desde la sociedad Maya se cultivaba el tabaco, que fue llevado a la corona De españa como obsequio por los conquistadores. La primera forma de inhalarlo fue con pipa; desde 1840 se usan puros y desde 1881 se generan de forma masiva con el advenimiento de maquinarias para manufacturarlo (1). En 1960 se relaciona este hábito con el peligro de contraer patologías y de esta manera empiezan a efectuarse campañas antitabaco. % de los cánceres de pulmón, 15-20% de otros cánceres, 75% de las situaciones de bronquitis crónica y enfisema y 25% de las muertes por patología cardiovascular entre los 25 a 69 años se atribuyen al cigarro. En el planeta, una tercer parte de la población es fumadora; en este país, en una investigación anunciado en 1991, la prevalencia de tabaquismo fue de 35% en mayores de 15 años (2). La desaparición relacionada con el tabaco se cree en 4 millones cada un año y incrementa. Para el año 2030 esta cantidad se elevará a mucho más de diez millones, y consecuentemente, las razones de fallecimientos atribuibles al tabaco se situarán como la causa de morbimortalidad mucho más recurrente. No fumar más a cualquier edad incrementa la longevidad; asimismo esos que a los 50 años abandonan el hábito reducen el peligro de fallecer en los próximos 15 años en un 50% sobre los que no dejan de fumar. Observando estas perspectivas y estando el médico en una situación de privilegio para accionar sobre este aspecto de peligro, merece la pena entender mejor las especificaciones de este hábito. Fumar es una conducta complicada iniciada y sostenida por diferentes causas. La predominación de progenitores y amigos hace aparición como una razón esencial en la iniciación del hábito en etapas tempranas. En el momento en que el hábito se establece es sostenido por componentes biológicos y psicosociales. Hubo una explosión de indagaciones que clarifican la dependencia al tabaco como patología crónica para la que se tiene varias tácticas de consejería y farmacoterapéutica eficaz.

ENTENDIENDO EL CAMBIO Contribuir a los pacientes a mudar las formas de proceder es un papel esencial de los médicos. Intervenir sobre los hábitos es en especial útil para cambiar estilos de vida, conducir patologías crónicas y adicciones. El término de incumplimiento de forma frecuente enfoca la falla del tolerante; entender el desarrollo de cambio, admitir las barreras y contribuir a los pacientes a predecir las recaídas refleja la dificultad del desarrollo. La gente de manera fácil entienden la necesidad de los cambios en el modo de vida, pero les resulta bien difícil sostenerlos en un largo plazo. En 1983, Prochaska ingresó el modelo transteórico del cambio (3). Este modelo ofrece que cualquier sujeto y para cualquier conducta puede posicionarse en entre los cinco estadios de «estimar mudar» (tabla 1). Hay que entender las etapas de predisposición al cambio como un desarrollo dinámico, gradual, en el que deberíamos efectuar intervenciones apropiadas para cada etapa para progresar o hallar la misión: no fumar más.

¿Qué puedo realizar para achicar el tiempo destinado a las comunidades?

Debido al encontronazo negativo que tiene la utilización abusivo de las comunidades, la gente debemos estimar la reducción de tiempo destinado a estas redes. De ahí que, desde Orbium lanzamos una sucesión de pautas que tenemos la posibilidad de poner en práctica para prosperar nuestra salud psicológica en este aspecto:

  • Los límites han de ser progresivos.
  • Detallar intervalos de una o 2 horas para usar el móvil inteligente de manera libre.
  • No eche una ojeada al móvil al despertar o al acostarse. Al comienzo tenemos la posibilidad de detallar 15 minutos sin ver al móvil inteligente tras despertarnos, y tras una semana tenemos la posibilidad de acrecentar el tiempo a 30 minutos, y de esta forma paulativamente.
  • Recompensar ocupaciones que no requieran la utilización del dispositivo móvil inteligente: salir a pasear, efectuar ocupaciones manuales, estudiar novedades (lenguajes, deportes, información sobre una temática que nos interese), leer, asistir a talleres, etcétera .
  • Reestablecer las relaciones personales: charlar con amistades o familiares sin el dispositivo electrónico presente.
  • Efectuar actividad física con regularidad.
  • Proteger la nutrición y la higiene del sueño.

Otras acciones

El software FI, aparte de los programas expertos en cese tabáquico, dicta charlas, ofrece consejos y efectúa talleres de deshabituación para compañías y también instituciones públicas y privadas transformen en sitios libres de humo, dado que empleadores como trabajadores pasan mucho más horas de su historia en el campo laboral que en su casa.

Teléfono: 0351 – 4858585

Deja un comentario