mi hijo de 40 años tiene adicciones

Signos de alarma

Hay rastros que tienen que prender nuestras alarmas en relación a un viable comienzo en el consumo de drogas, por servirnos de un ejemplo:

  • Ha desmejorado su apariencia personal, tiene lentes, nariz irritado, se cubre los brazos.
  • Frecuenta un conjunto de amigos nuevo y se niega a ofrecer datos de quiénes son y qué hacen.
  • Exhibe cambios de formas de proceder en los horarios de llegada, falta en clases o en las ocupaciones de rutina.
  • Perdió interés por los estudios. Tiene formas de proceder irresponsables.
  • Exhibe modificaciones en su carácter frecuente, tiende al aislamiento, continúa bastante tiempo en el baño.
  • Comenzó a tener costos plus y se enmaraña para justificarlos con patrañas y disculpas.

8 consejos para lidiar con la manipulación de un dependiente

En el momento en que admite que el dependiente a su historia lo está manipulando, es esencial rememorar que tiene todo el derecho de protegerse contra daños físicos, sentimentales y mentales. Tienes derecho a expresar tus propias críticas y pretensiones, y mereces ser tratados con respeto. Si bien a quien procura manipularlo no le agradará percibir estas cosas, es fundamental que comience por detallar límites.

Todavía puedes estimar a tu amigo o familiar dependiente sin sacrificar tu felicidad o ceder a las formas manipuladoras. En verdad, al defenderte y negarte a ser manipulado, aun puedes empujarlos a percatarse de que precisan mudar y tienen que buscar asistencia para su adicción.

Compresión y refuerzo positivo

Recuerda siempre y en todo momento ser comprensivo y compasivo. Si tu hijo se sustancia y no desea asistencia, cerciórate de que sepa que le acompañaras absolutamente en su restauración y que reconoces que la adicción es una pelea que no va a ser simple de sobrepasar. Pone énfasis en que le ayudaras mediante todo el desarrollo del régimen, aun mediante los probables niveles de recaída. Esta clase de estímulo y alivio puede realizar gran diferencia para un dependiente de cocaína, que quizás ahora se sienta alienado por sus hábitos.

Trata de eludir el lenguaje negativo y no lo culpes por su adicción. Trata de charlar con él sobre todo cuanto consigas, tal y como si padeciera cualquier otra patología. La adicción es extensamente conocida como una patología crónica y recurrente del cerebro. Más allá de que ha podido ser la decisión de su hijo o pareja emplearla en un comienzo, los cambios que suceden en el cerebro hacen que sea increíblemente bien difícil de dejar.

Las muchas facetas de Al-Anon

Recuerdo ser ambiciosa, despertar conmovida frente a un nuevo día, tener una enorme energía. No sé lo que pasó con todo lo mencionado. En este momento solo puedo levantarme de la cama. Solamente me las arreglo para lavarme o para lavar y dar de comer a los pequeños, lo que hago por un sentimiento de culpa o de vergüenza. No me percaté de que sería de este modo. Poco a poco perdí contacto con esta una parte de mí misma que podía ocuparse, y no tengo iniciativa de de qué manera regresar a hallarla…

Todos creían que éramos la familia especial. Estábamos siempre y en todo momento impecables y nos comportábamos estupendamente públicamente. Mis amigos acostumbraban a decir que les hubiese dado gusto estar en mi ubicación. Tenía bastante que agradecer; pero había algo en mi vida que no funcionaba bien, si bien no podía precisarlo. Sencillamente sabía que no era feliz…

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