mi estrana adiccion adicta a comer papel

El hombre es tomada de multitud de adicciones, pero la de Kesha, estadounidense de 34 años, se transporta la palma.

Según aseveró en el software de televisión ‘Mi extraña adicción’, esta mujer es adepta a comer papel del váter y es imposible soportar en el momento en que ve cerca un apetitoso rollo. Puedes verla en acción en el próximo vídeo.

¿De qué forma puedo dejar de comer hielo?

Hay autores que aseguran que la adicción al hielo es un síntoma de una patología.

Comprender si tienes déficit de hierro o zinc y si padeces anemia sería el paso inicial a ofrecer.

Mascar hielo

Seguramente más de una vez te dió para masticar el hielo que te quedaba en el vaso, es habitual. Pero hay personas que tienen inclinación a masticar de manera apremiante y consumir enormes proporciones de agua congelada.

5 Vaso comiendo

Josh, un comediante de stand-up, leía un libro en el momento en que se halló con un vaso comiendo. Al comienzo se encontraba asustado, pero entonces no dio la sensación de que hiciese ningún daño y se volvió considerablemente más simple para Josh comer vasos. Ha consumido mucho más de 250 lámparas y cien vasos. En el momento en que su promesa Natalie le vio comiendo un vaso, creyó que era falso, pero después se atemorizó y se incordió. Asimismo procuró persuadirle de que dejase de comer vasos por el hecho de que se encuentra dentro de las adicciones a la nutrición mucho más extrañas que haya visto en su historia. Se ha cortado los labios frecuentemente y tenía un trozo de vidrio en la boca. Le chifla la reacción que recibe de la multitud, conque come vasos en fiestas, bares y asambleas con amigos y pocas veces lo realiza en el momento en que está solo. Confiesa que básicamente es dependiente a la atención básicamente. (fuente; gawker.com )

En entre las adicciones a la nutrición mucho más extrañas de la historia, Nicole, una mujer de Detroit de 26 años, estuvo adepta a comer paredes de yeso a lo largo de mucho más de siete años. Empezó ingenuamente con un bocado de yeso y cambió a pared de yeso a fin de que el panel de yeso prueba mejor que el yeso para ella. Nicola inyecta cuadros de yeso hasta seis ocasiones cada día y precisamente tres pies cuadrados de cuadros de yeso por semana, lo que equivale a mucho más de 1000 pies cuadrados en siete años. Ella estuvo comiendo cuadros de yeso de su casa, la vivienda de su abuela e inclusive la vivienda de un amigo.

Deja un comentario