lotería la ilusión que nos puede llevar a la adicción

“NO SÉ CUANTOS MILLONES DEEEEE EEEEEEUUUURROOOOOOSSS…!”, cantan a grito “pelao” los pequeños y pequeñas de San Ildefonso cada 22 de diciembre desde 1771. llevan adiestrando su voz desde finales de octubre a fin de que todo salga a soliciar de boca en el momento en que del bombo dorado salga la bola mágica con ese número tan esperado… Ensayan con tiempo, de la misma hacemos el resto en nuestros hogares llevando a la práctica el riguroso ejercicio gastronómico del masticado de turrón, «del blando», tal y como si fuera una presa falsa para enfrentar el retador turrón «del duro» en las aguardadas comidas familiares. De esta forma se da el pistoletazo de salida a cada Navidad: El Gordito de la Lotería y Apuestas del Estado, “el sorteo que nos une” y la ilusión que desprende su inolvidable aviso inundado de espíritu navideño, que este año concluye con la hermosa oración «compartimos la fortuna con quien compartimos la vida» . Unos valores de solidaridad y generosidad que puedes obtener de forma fácil; es suficiente con unos cuantos clicks y una tarjeta de crédito con la que hallar el aguardado décimo ganador y listo!

La fortuna está echada, la al azar… el papel del azar como alegoría en la presencia humana, el “Match point” que no administramos de todos modos y que semeja eliminar los sujetos y la compromiso personal de las acciones. La fortuna es, además de esto, esa fuerza que arrastra a personas adultas y jóvenes hacia un espacio presencial y virtual a lo largo de su momento de libertad (o no), donde se dejan llevar con la promesa de ganar mucho más dinero del que invierten, embriagadas por la adrenalina inesperado de sus juegos y deportes preferidos. Unos hábitos y una tradición que no son al azar, ya que ahora en la vieja Roma, a lo largo de las veneradas fiestas de saturnalia (festejadas entre el 17 y el 22 de diciembre en honor a Saturno y en el final de la cosecha otoñal), se dejaban las apuestas y juegos de azar en las calles, cuya propaganda y práctica eran ilegales en otro instante del año. Aun los pequeños jugaban desde pequeños a tabas, o lo que el día de hoy entenderíamos como cara o cruz. En verdad, al emperador Augusto le encantaba realizar sorteos y repartía billetes de lotería que podían estar premiados con enormes cantidades de dinero u otros regalos, siendo el emperador Nerón el que expandió la práctica de repartir lotería entre la población, según enseña Néstor F. Marqués en “Un año en la Vieja Roma” . Una Navidad anticuada donde no faltaban los mercadillos, los obsequios familiares y, naturalmente, contagiarse a la fortuna por medio de la Diosa Fortuna.

Entiende su inconveniente

Requerimos comprender qué es una ludopatía para lograr asistir.

Debemos conocer de qué forma vive su ludopatía para lograr asistir.

La ilusión nos desplaza

El especialista afirma que confiamos en un sorteo que tiene tan escasas posibilidades por el hecho de que nos desplaza “la ilusión, como afirma el aviso”.

“En el momento en que se participa en la ilusión colectiva que hay el día 22, si bien no toque, a lo largo de los días anteriores se fantasea y continúa con esta expectativa”, enseña Sergio García.

Normalización de la lotería de Navidad

Obtener lotería se considera como una tradición navideña mucho más, aun la gente que a lo largo del año no forman parte en juegos de azar sí lo hacen por Navidad. Se calcula que un 73,7% de la población adulta compra algún décimo. Es frecuente obtener un número para la familia, otro para los amigos, con los del trabajo… De manera extendida, incrementa el gasto designado a juegos de azar, pero lo que puede ser una situación puntual para un individuo , para alguien que fué ludópata puede sospechar un genuino infierno: gastarse su dinero en décimos y recaer sobre la adicción de apostar.

La ludopatía se considera como una adicción sin substancia. Se efectúan campañas de concienciación para avisar de los riesgos y peligros de esta conducta tan adictiva, se regula la propaganda de las viviendas de apuestas, se prohíben los avisos en prime time… El propósito es no incitar a su participación sin tener en consideración la adicción que puede producir.

Vas a tener mucho más salud

Dejar el alcohol tiene la posibilidad de tener un enorme encontronazo positivo en la salud física en un largo plazo. Entre los mayores provecho es la optimización en la salud del hígado. El hígado es el órgano solicitado de desintoxicar el cuerpo, logrando el alcohol ocasionar daños a este órgano si se consume en demasía. Dejar el alcohol deja que el hígado se recupere y ande de manera mucho más eficaz, lo que puede achicar el peligro de patologías del hígado como la cirrosis.

Además de esto, dejar el alcohol puede contribuir a adelgazar y progresar el aspecto física. El alcohol tiene un contenido elevado calórico y puede ayudar a la obesidad si se consume en demasía. Sin el alcohol, es mucho más simple supervisar las calorías y adelgazar.

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