la masturbación y pornografía cuando se considera adicción

Hay distintas niveles y ocasiones que tienen la posibilidad de guiarte a detectar si tu gusto por la masturbación ahora se transformó en una adicción.

Técnicas de masturbación y complementos

Las técnicas de masturbación en hombres son eminentemente manuales. Las manipulaciones del pene acostumbran a radicar en sacudidas rítmicas, ejercidas con toda la mano, o con 2 o tres dedos. Existe quien actúa sobre toda la longitud de la verga y quien elige dedicar sus sacrificios a la corona del glande. Masters y Johnson describen casos de masturbación con un solo dedo, en hombres con prepucios desmedidos (en tal caso el dedo se enfunda con el prepucio). Ciertos hombres se frotan el pene contra la cama o algún objeto, más allá de que o sea poco recurrente. Un caso clínico, de observación personal, agradaba frotársela con una alfombra persa. La “autofelación”, consistente en estimularse a sí mismo con la boca, solo está al alcance de contorsionistas de circo o de sujetos con penes enormes. En cambio, es medio común de masturbación en monos y en algún mamífero salido.

En tiendas preparadas hay artefactos mecánicos masturbatorios. Los mucho más son ricas imitaciones de vulvas femeninas, donde no faltan los datos. Pliegues, pelambre y rincones son impecables en lo que se refiere a vericidad, y se acompañan de líquidos lubrificantes que aportan asimismo un ingrediente oloroso afín a las mejores vulvas enserio. Va a haber señores que mitigan sus faltas acariciando, besando o empalando estos supletorios mientras que opínan en cosas mejores.

¿Cuándo se considera adicción a la masturbación?

La práctica excesiva del onanismo está en el 30-75% de los pacientes con hipersexualidad, con lo que es vista como un síntoma de este trastorno. La hipersexualidad se identifica por una dedicación prolongada, recurrente y también intensa por las fantasías y hábitos sexuales que, aparte de ocasionar padecimiento a la persona, perjudica a muchas áreas de la vida: hechos sociales, trabajo, familia, autovaloración, etcétera.

Es esencial comprender que la masturbación apremiante es imposible medir según el número de ocasiones que se realice la práctica, en tanto que es dependiente de varios causantes (sexo, edad, cultura, apetito sexual, situación sentimental, estado anímico, etcétera.) ). De este modo, la adicción se mide por de qué forma esta conducta perjudica a la vida del sujeto.

Adicción al sexting

Entre los géneros de cibersexo de sobra reciente aparición es el sexting, o lo que es exactamente lo mismo: el trueque de correo de artículo con connotaciones sexuales. Esta clase de accionar asimismo están relacionados con el hábito de comunicar fotografías íntimas, una práctica que comporta varios peligros si no se conoce a la persona receptora de estas imágenes.

En el momento en que charlamos de un perfil del dependiente al porno, estamos con una mayoría masculina, entre los 20 y los 40 años. Estas personas acostumbran a enseñar baja autovaloración, alta introversión y bajas capacidades sociales. Todos estos aspectos terminan provocando un fuerte coctel que puede catapultar al cliente de porno hacia la adicción al sexo por la red.

Cambios en el estado anímico

La adicción a la pornografía acostumbra comportar cambios significativos en el estado anímico. Entre ellos están ciertos como los próximos:

  • Hábitos obsesivo-apremiantes.
  • Bajo control de la furia.
  • Ansiedad.
  • Depresión severa.

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