la farmacoterapia es fundamental para combatir adicciones

La duración correcta del régimen es dependiente del tipo y dureza de los inconvenientes y pretensiones de cada individuo. Las indagaciones señalan que la mayor parte de los pacientes necesitan cuando menos tres meses de régimen para achicar de manera importante o parar el consumo de drogas, pero que los más destacados desenlaces se alcanzan con periodos mucho más largos de régimen. La restauración de la drogadicción es un desarrollo en un largo plazo ahora menudo necesita múltiples ciclos de régimen. Como sucede con otras anomalías de la salud crónicas, probablemente halla recaídas en el abuso de drogas, lo que señala la necesidad de establecer nuevamente o cambiar el régimen. Ya que bastante gente acostumbran a dejar el régimen prematuramente, los programas tienen que integrar tácticas que comprometan y contengan a los pacientes en régimen.

El régimen del abuso y la adicción a las drogas se realiza en distintas entornos y empleando una pluralidad de enfoques farmacológicos y conductuales.

¿De qué manera trabaja un psiquiatra experto en adicciones?

Las expresiones “psiquiatra” o “psiquiatría” frecuentemente desarrollan inquietudes o miedos en la gente al asociarlas a la “disparidad” oa la falta de sensatez. De ahí que es esencial argumentar a nuestros leyentes que todas y cada una de las adicciones, así sean de substancias o de accionar, alteran de alguna manera la bioquímica cerebral de la gente. En resumen, el papel del psiquiatra es hallar que el cerebro vuelva a su equilibrio natural con lo que dura el desarrollo de desintoxicación y régimen. Desde el instante en que cada adicción muestra infinidades de cambiantes y cada organismo tiene una reacción de manera diferente tanto a las drogas como a los tratamientos. Asimismo tienen la posibilidad de existir distintas grados de consumo, con lo que el régimen de un individuo puede cambiar bastante en relación a la otra. Como regla básica tenemos la posibilidad de decir que a mayor consumo a lo largo de mucho más tiempo, es esperable que haya mucho más modificaciones en la bioquímica a nivel cerebral que condicionen y compliquen la rehabilitación.

  • Saber la situación de hoy de cada tolerante según con los signos y síntomas que muestra.
  • Valorar las consecuencias a nivel médico y psíquico del consumo de substancias.
  • Efectuar un diagnóstico del trastorno adictivo y saber probables nosologías o modificaciones socias.
  • Producir un plan terapéutico de manera individual para cada individuo.

Algo de neurobiología

Comer, tomar, reproducirse son ocupaciones fundamentales de la supervivencia del sujeto y de la clase. Durante una cantidad enorme de años de evolución, la selección natural ha asociado a estos hábitos experiencias de satisfacción y exitación. Un auténtico circuito de recompensa se ha creado en nuestro entendimiento favoreciendo estos hábitos relacionados con nuestras pretensiones básicas.

Este circuito se volvió paulativamente mucho más complejo para llevarnos a reiterar las vivencias agradables que aprendemos durante nuestras vidas: percibir música, leer un óptimo libro, detallar relaciones enriquecedoras, etcétera. El circuito de recompensa está por consiguiente en el corazón de nuestra actividad mental y orienta el grupo de nuestras actitudes. Pero para lograr sentir satisfacción, es requisito que un mensajero active el circuito de recompensa, pasando por cada neurona. Este mensajero químico es la dopamina. Una molécula química mínima, liberada por la neurona, que actuará sobre la próxima neurona conectándose a sitios precisos, los receptores, como una llave que se introduce en una cerradura.

¿Por qué razón dejar de tomar?

Como les enseñamos previamente, las bebidas alcohólicas no solo no son condenadas por la sociedad sino frecuentemente su consumo es festejado y enseñado como un atractivo para gozar de una aceptable noche. No obstante, ¿por qué razón deberíamos sostenernos apartados de esta substancia? En el momento en que el alcohol ingresa en nuestro cuerpo lo que nos llega es una gran porción de etanol, elemento que pertenece a la composición de todas y cada una de las bebidas alcohólicas que se comercializan actualmente en cualquier mercado. Esta substancia lo que hace es producir un frenesí a nivel físico y generar tal euforia que quien lo consume precisa regresar a entrar mucho más de esta bebida para hallar exactamente el mismo efecto. Por medio de este mecanismo de búsqueda incesante de efectos agradables se crea en la persona una dependencia, ciertos mucho más atacables que otros. Una vez que se genere la sensación de frenesí y subida que viene a consecuencia de el consumo de alcohol, es muy recurrente sentir lo que se conoce como la “bajada”: la persona experimenta desde ansiedad hasta depresión. ¿Por qué razón se generan estos efectos? Lo cierto es que al tratarse de una substancia psicoactiva, esta perjudica directamente al cerebro y por consiguiente se desarrollan toda clase de estímulos, desde positivos hasta negativos, experiencia que crea más tarde la dependencia y la búsqueda incesante de la reiteración. No obstante, les enseñamos últimamente que hay varias personas mucho más atacables que otras a caer en el alcoholismo. A estos sujetos se les conoce como «unas partes del conjunto de causantes de peligro». ¿Quién tiene mucho más opciones de volverse adeptos al alcohol? Observemos ahora:

  • La injerencia del sexo y la edad

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