la adiccion de los jovenes a la pornografia

La pandemia de la COVID-19 ha causado otra pandemia, la de las sumes en los mucho más jóvenes. «Por la disminución del contacto popular, los jóvenes experimentaron usuales pensamientos malos, como el aburrimiento o la tristeza, que es el sustrato psicológico frecuente de la gente que procuran el consumo de substancias y efectúan formas de proceder que generan exitación y excitación que les saque por un tiempo de su estado, pero que al reiterar, constantemente, los transporta a la adicción», enseña el psiquiatra y sicólogo Fernando Sarrais Oteo.

Y al inconveniente añadido de las adicciones se le suma otro, que cada vez afectan a jóvenes mucho más jóvenes. «La enorme mayoría de aclaraciones comprueba el veloz aumento del número de pequeños de diez a 15 años que cumplen los criterios de una o múltiples adicciones. Las mucho más usuales son el tabaco, el alcohol, los puerros, los juegos para videoconsolas, las series, la utilización de las comunidades, las apuestas deportivas y la pornografía», añade el especialista.

Adicción a la pornografía.

Uno de los más importantes peligros que comporta el consumo abusivo de la pornografía es el peligro de transformarse en un dependiente. Las adicciones no se muestran solo por el consumo de ciertas substancias como el alcohol o las drogas. Las adicciones tienen la posibilidad de aparecer asimismo como necesidad apremiante de reiterar ciertos hábitos. De este modo sucede en la ludopatía o en la adicción a la pornografía.

addiccion

Exactamente la misma pasa en otras adicciones, el responsable es un neurotransmisor cerebral llamado dopamina, que juega un papel primordial en las experiencias agradables y en la regulación de las conmuevas.

Un drama oculto

En este sentido, el dr. Enrique Rojas, reconocido psiquiatra, asegura que la adicción a la pornografía es «una epidemia mundial» que arruina vidas, matrimonios, familias, una desgracia que cae sobre gente atrapada en estas redes de ese drama oculto y enmascarado que degrada al humano, lo rebaja, lo transforma en alguien que solo ve en la mujer la oportunidad de tener algún género de contacto sexual, difuminando muchas otras opciones en la relación hombre-mujer. La pornografía es una patraña sobre el sexo. Es profesora en prestar una imagen de la sexualidad utópica, irreal, delirante, absurda… que se transforma en una obsesión en diferentes grados. El día de hoy entendemos por indagaciones recientes, que la adicción a la pornografía es mucho más grave que la de la cocaína, en tanto que perjudica a circuitos cerebrales específicos, donde una substancia llamada dopamina asoma, y, tras un tiempo sin ver esta clase de ‘imágenes, uno se ve empujado a procurarlas, es como un imán que arrastra en esa dirección”.

Esta afirmación está apoyada por una investigación anunciado el JAMA en 2014, en el que se establecía una correlación entre algunas modificaciones en la conectividad y ocupación cerebral y el consumo de pornografía, advirtiendo de la asociación negativa entre el consumo de pornografía y el volumen de materia gris de determinadas áreas de la corteza cerebral.

Derivados del empleo del material erótico en la página web

Es conque la adicción a la pornografía en la red lleva a hábitos obsesivos apremiantes por la persona que lo consume, en un caso así, los jovenes.

El cibersexo es en el momento en que 2 o mucho más personas simpatizan en una charla sexual en línea, para conseguir exitación y que puede integrar, o no, la masturbación.

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