la adiccion a laa drogas r suna enfermedad

Claudia Juárez Portilla*

Falta de datos de acompañamiento

Ciertas pruebas mucho más contundentes que semejan respaldar la visión de patología cerebral del addic de estudios, en la mayoría de los casos publicados en la década de 1980 y 1990, de animales de laboratorio a los que se les administró anfetamina. A lo largo de estos estudios, se estudiaron los efectos a corto y largo período de las anfetaminas sobre la composición y el desempeño neuronal, tal como sobre el accionar. Entre los descubrimientos mucho más firmes es que solo una enorme dosis de anfetamina administrada a los animales no tolerantes, genera un daño riguroso a las neuronas de dopamina, lo que significa neurotoxicidad en áreas del cerebro que contienen grandes cantidades de dopamina y que sirven a una extensa selección de funcionalidades humanas esenciales, desde la regulación del estado anímico, hasta el movimiento, la educación y la memoria.

Naturalmente, una banco de información importante compendiada en animales de laboratorio señala que enormes dosis de anfetamina generan trastornos en múltiples dominios conductuales, introduciendo la educación y la memoria.

5 peculiaridades primordiales de la patología de la adicción 

En dependencia de la adicción, la persona experimentará unas secuelas u otras según el género de adicción. Si es una adicción con sustancia, en relación asimismo de la sustancia o si es una adicción comportamental. No obstante, se tienen la posibilidad de distinguir peculiaridades recurrentes en todas y cada una de las adicciones, así como:

  • Pérdida de control. Es el elemento que mejor define una adición, no supervisar la conducta. Sentir la extrema necesidad de consumir o hacer una acción. La persona deja de tener poder de resolución por el hecho de que está completamente doblegada a su dependencia.
  • Deterioro físico. Cualquier adicción tiene efectos dañinos en el físico del sujeto. El aspecto físico empeora sensiblemente, así sea por el consumo de sustancia como por la dejadez que supone padecer una adicción comportamental.
  • Irritabilidad. Cambios de humor, euforia extrema para pasar de súbito a una tristeza extrema, mal humor…. La adicción perjudica de qué forma se siente la persona y su estado anímico es un reflejo de esto.
  • Sentimiento de responsabilidad. Puede parecer contradictorio que el dependiente se sienta culpable, pero al tiempo niegue su adicción y prosiga consumiendo. La patología de la adicción crea un deseo incontrolable de tener que consumir o efectuar la conducta adictiva. La persona lo siente como una necesidad extrema. Por esta razón, es frecuente que rechace cualquier asistencia que se le presente. Pero al tiempo se siente culpable. En los instantes de lucidez es siendo consciente del mal que se está ocasionando a sí mismo ahora sus conocidos cercanos.
  • Efectos negativos en su ambiente. La adicción perjudica primordialmente al cliente que es quien padece el trastorno en primera persona. Pero es una patología que repercute en todo el ambiente. A sus amigos, familiares, pareja, responsabilidades, trabajo, estudios…. Cualquier campo del dependiente es perturbado.

El lado humano

Varias indagaciones efectuadas a lo largo de las últimas 2 décadas trataron de saber de qué manera empieza el abuso de drogas y de qué manera avanza, probando la dificultad de este inconveniente y de la considerable suma de causantes protectores y de peligro comprometidos.

No obstante, una gran parte de la sociedad no entiende esta patología y considera que padecer una adicción a las drogas es consecuencia de un consumo voluntario, reiterado y sin freno ─“consumo por el hecho de que desean”, “no meritan asistencia ” , entre otros muchos. Esta percepción repercute sobre las víctimas y sus familias en puntos así como confrontar a adversidades para entrar a servicios de salud e inclusive su reinserción popular.

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