la adicción a la tecnología ya las redes sociales

La adicción a las comunidades y los juegos para videoconsolas, en especial entre los pequeños y los jovenes, están en pleno apogeo. El pasado 11 de febrero, la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó por vez primera la adicción a los juegos para videoconsolas en su Clasificación En todo el mundo de Patologías, en el apartado de desórdenes mentales.

Este trastorno actúa en puntos como el aislamiento popular, la carencia de control sobre el juego o el incremento de la prioridad del juego de plataformas sobre el resto de las ocupaciones vitales. Pero no solamente los juegos para videoconsolas ponen en alarma a la OMS, la utilización elevado de las comunidades asimismo preocupa y lo considera un inconveniente real de sanidad pública.

El «encanto» de las comunidades

Las redes nos conectan con otras, son interesantes visualmente, nos presentan contenido sobre personas, ocupaciones, sitios de nuestro interés, pero «están diseñadas de manera que fomentan la reiteración de su empleo», ha dicho a CNN Carolina Vidal, maestra asistente de psiquiatría y ciencias del accionar, de la Capacitad de Medicina en la Facultad Johns Hopkins.

«La mayor parte de las comunidades tienen una característica común –el “like”– que fortalece el accionar de la persona que comparte el comentario o la fotografía, fomentando su reiteración.

drogas

Los “likes” demostraron ser equivalentes al refuerzo del dinero o recompensas sociales», ha dicho Vidal.

¿Qué es una adicción?

Comprendemos que hay una adicción siempre y cuando se dé una conducta caracterizada por una dependencia a algún género de substancia, fenómeno o situación en métodos desmesurados y dañinos, tanto para la salud física como sicológica del sujeto.

Pero entendemos, y de qué manera pudimos ver a Adicción sin substancia: dependencia sensible-cariñosa en pareja, familia o amistad, no es importante el consumo de substancia a fin de que se dé una adicción o dependencia.

La cara efectiva de las comunidades: acompañamiento y también inspiración

No todo cuanto salpica a las comunidades está cubierto de adicción tecnológica, consumismo desenfrenado o sedentatismo, sino como cualquier innovación tecnológica, estas interfaces tienen asimismo múltiples usos positivos: si bien mucho más de 2 tercios de los jovenes aseguran que las comunidades tienen un encontronazo negativo en bastante gente de su edad, el 40% piensa que las comunidades asimismo endurecen las relaciones con amigos y familiares prestando asistencia -los llevar a cabo proyectos sociales y sostenerse en contacto en el momento en que están bastante ocupados para reunirse en persona.

La utilización de las comunidades asimismo tiene la aptitud de contribuir a jovenes que padecen depresión a conseguir conjuntos de acompañamiento y también inspiración, si bien en otras ocasiones puede empeorar la depresión al cerrar a los jovenes en un período de retroalimentación negativa de «aislamiento y autoabnegación», según revela la investigación de Common Sense Media.

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