intervencion educativa con programa de adiccion de fonos

Conforme se reconfigura un nuevo orden popular, económico y político en el planeta posterior a la pandemia, 165 millones de jóvenes en América Latina y el Caribe combaten un panorama que cambia de manera rápida y carecen de las capacidades que precisan para tener éxito.

¿De qué forma equipamos a los jóvenes a fin de que prosperen para achicar la desigualdad en la zona? ¿De qué forma creamos mucho más ocasiones?

Origen de la investigación didáctica

La investigación en educación como especialidad de base experimental hace aparición a fines del siglo XIX, que es en el momento en que en Pedagogía se adopta el procedimiento en fase de prueba, tomando el nombre de Pedagogía en fase de prueba. Esta novedosa especialidad tiene influencias como el pensamiento filosófico del siglo XIX, el nacimiento de la pedagogía científica y el avance de la metodología en fase de prueba. La predominación del pensamiento filosófico del siglo XIX viene dada por las corrientes que prevalecen y que cambiarán las maneras de concebir la naturaleza de los fenómenos académicos, ayudando a la emancipación de las sociología y al avance del procedimiento. Estas corrientes son el positivismo (Comte, 1778–1857), corriente filosófica que interpreta el saber como un grupo de hechos relacionados según algunas leyes y que solo acepta los datos de la experiencia como fuente de conocimiento; el sociologismo (Durkheim, 1858–1917), corriente que estudia los fenómenos sociales y las relaciones humanas; el pragmatismo, corriente filosófica difundida por James, Dewey, Schilder, según el que el único método válido para evaluar la realidad de toda doctrina debe fundarse en los efectos prácticos, y el experimentalismo (Dewey, 1859–1952), movimiento filosófico apoyado en la experiencia para investigar y evaluar las especificaciones de algo. El nacimiento de la pedagogía científica es indudablemente otra de las influencias en la pedagogía en fase de prueba. En el siglo XVIII, con el racionalismo, comienza la iniciativa de una pedagogía científica fundamentada en la experimentación: las indagaciones como las de Darwin sobre el origen de las especies en 1859, las de Cournot, en 1891, sobre los cimientos de nuestros entendimientos, las de Bain, en 1879 sobre la educación como ciencia; las de C. Bernard, en 1895, con Introducción al estudio de la medicina en fase de prueba, adjuntado con las aportaciones originales del pensamiento pedagógico de Rousseau (1712–1778), Pestalozzi (1746–1827) y Froebel (1782–1852), favorecen el nacimiento de la investigación pedagógica con carácter empírico sentando las bases experimentales de la educación (Albert, 2007)

El avance de la metodología en fase de prueba influirá del mismo modo en la consolidación de la llamada pedagogía en fase de prueba, y si bien esta metodología se lleva a cabo primero en ciencias similares como la medicina y la psicología, que aportan puntos significativos como una manera de trabajar concreta que es el laboratorio, un área de interés que van a ser los estudios psicopedagógicos, unos instrumentos de medidas como las pruebas objetivas, y un foco de interés que va a ser el niño, se extenderá después a la educación como producto de componentes culturales, sociales y políticos relacionados con puntos como la preocupación por asentarle ducación sobre bases experimentales y la introducción del procedimiento en fase de prueba en las ciencias humanas.

Deja un comentario