importancia de la dopamina en las adicciones

Desde hace unos años nos observamos en la obligación ética y profesional de reportar sobre las opciones de intervención en adicciones a los distintos pacientes que entran a nuestra clínica. A lo largo de estas primeras intervenciones con un tolerante angustiado que precisa conseguir mucho más información de porqué lo que antes “controlaba” en un instante de su historia pasó a ser una conducta apremiante y adictiva. Por esa razón aguardamos que le sea de herramienta el próximo producto sobre de qué manera marcha la dopamina en las adicciones la capital de españa.

Últimamente se ha enfocado al régimen de las adicciones desde el enfoque de la nosología dual eminentemente por 2 causas. Por una parte, hay una explosión esencial de avance de psicofármacos con efectos procognitivos desarrollados para el régimen de anomalías de la salud neurodegenerativas (patología de Alzheimer) y el síndrome de déficit atencional. Por su lado, los estudios completados en animales y humanos durante 30 años enseñaron la relevancia de la modulación neuroquímica de la cognición. Por poner un ejemplo, el papel de la dopamina en la memoria de trabajo y la acetilcolina en el área cerebral que se activa en los procesos de alarma y atención.

Entonces, ¿puedo devolverme dependiente/a al evaluar una sustancia?

Según ‘New Medical Economics’, en 2017 el 75,2% de la población adulta de españa consumió alcohol. Por esta regla, si cada individuo que probase el alcohol se volviese adepta rápidamente, la mayoría de nuestra población habría creado alcoholismo. No obstante, para desarrollar una adicción (comportamental oa una substancia) no es bastante con evaluar un tanto, sino comunmente es requisito reiterar el consumo o el accionar en el transcurso de un tiempo preciso.

Asimismo es esencial tener en consideración la predisposición genética de la persona. Precisamente el 20% de la población tiene mayor sencillez para desarrollar una adicción a las drogas que el resto. No obstante, no sucede de manera inmediata, sino más bien que hay una transición entre el instante de prueba, el consumo ocasional y popular, y el consumo frecuente y compulsivo (adicción).

droga

Esta transición del consumo ocasional a lo frecuente sucede en el momento en que se altera la función habitual del cerebro para reiterar el consumo de la sustancia.

¿De qué forma la estimulación del circuito de exitación del cerebro nos enseña a continuar consumiendo drogas?

Nuestros cerebros están conectados para asegurar que repetimos las ocupaciones vitales al asociar estas ocupaciones con el exitación o la recompensa. Toda vez que se activa este circuito de recompensa, el cerebro nota que sucede algo esencial que precisa rememorar, y nos enseña a llevarlo a cabo constantemente sin meditar en ello. Ya que las drogas adictivas impulsan exactamente el mismo circuito, aprendemos a abusar de las drogas por igual.

En el momento en que se toman ciertas drogas adictivas, tienen la posibilidad de dejar en libertad de 2 a diez ocasiones mucho más la proporción de dopamina que las recompensas naturales, como comer y tener sexo. En ciertos casos, esto sucede prácticamente inmediatamente (como en el momento en que las drogas se fuman o se inyectan), y los efectos tienen la posibilidad de perdurar considerablemente más que los producidos por las recompensas naturales.

¿Qué funcionalidades tiene la dopamina?

Los sistemas cerebrales de recompensa se ven activados frente la existencia de dopamina y argumentan frente estímulos con carga sensible (así sea efectiva o negativa, o sea, hallar algo positivo o eludir algo malo). Entre las construcciones mucho más poderosos en este campo es el núcleo accumbens, reconocido como el primordial centro del exitación en el cerebro.

De esta manera, en el momento en que se libera dopamina en estos sistemas, sentimos exitación, confort, relajación… Son experiencias de suma importancia durante nuestra evolución y están presentes en las pretensiones básicas de supervivencia (por servirnos de un ejemplo, el nutrición y el sexo).

Ana Ces Organizadora de Programas de Fundación Forum

Ahora hemos abordado varios de los resultados consecutivos que causan las distintas drogas en el nuestro cuerpo. Si bien todo lo mencionado va a depender del género de sustancia consumida, de la cantidad y del período temporal en que se extienda el consumo, los inconvenientes cognitivos que desarrollan las drogas en quienes las consumen son algo incuestionable.

Emprender las adicciones desde un chato psicológico resulta importante para lograr comprender el encontronazo que tiene la sustancia en la vida de la gente. Y más allá de que es verdad que los adeptos no tienen siempre inconvenientes de depresión o socialización, frecuentemente ciertas substancias actúan como catalizadoras de condiciones que ya existían, agudizando ocasiones latentes como la ansiedad, el aislamiento o la sensación de soledad.

Deja un comentario