imagenes de adiccion al comer sin copyright

“Primero la cámara y después el tenedor”. La tendencia para fotografiar comida, en especial en los sitios de comidas, para más tarde subirla a las Redes Sociales, es completamente «adictiva». Aun tiene sus nomenclaturas, como la mucho más genérica, “foodtography”, o alguna mucho más concreta, que se enfoca en fotografías de platos muy calóricos, imágenes que llegan a ser prácticamente en un elemento de deseo. Y sucede que, en un planeta donde se vive tanto en lo real como en el planeta digital y virtual de las Redes Sociales, comunicar lo que se come o se va a comer es un fenómeno que se ha extendido tan veloz como la luz, provocando un nuevo movimiento en la Red.

Solo es necesario un móvil inteligente, conexión a Internet y algo de traza para sacar el más destacable partido a cada plato, a cada rincón de cada lugar de comidas, a cada aspecto. Es de esta forma como, en especial Instagram y Pinterest, se han llenado, cubierto y aliñado de imágenes completamente deseables.

  • Las comunidades son una aceptable herramienta en el momento en que su empleo está bajo control y se hace de forma responsable. Por consiguiente, debemos tener en consideración que es esencial efectuar un sharenting responsable, lo que en extrañas oportunidades se genera.
  • En el caso de que decidimos subir imágenes de nuestros hijos, si la edad lo deja, tener su aprobación.
  • Nuestros hijos tienen que manifestarse siempre y en todo momento vestidos en las imágenes que compartimos.
  • Leer y comprender las políticas de intimidad de las comunidades a las que ascendemos las fotografías.
  • Encender las notificaciones de Google plus con el nombre de nuestro hijo/a, a fin de que nos informen si hace aparición en alguna búsqueda de Google plus.
  • No ofrecer la ubicación de nuestro hijo/a, y si deseamos llevarlo a cabo, debemos tomar cautelas.
  • Comunicar la información bajo el anonimato y pixelar las caras de nuestros hijos y también hijas para respetar su intimidad, especialmente si son menores.
  • Si mandamos imágenes o vídeos por medio de correo instantánea (como WhatsApp), debemos confirmarnos de que la gente a las que mandamos este contenido son de seguridad y no lo compartirán sin nuestro permiso.
  • Finalmente, una recomendación: si publicarás una fotografía de tu hijo, piénsalo siempre y en todo momento un par de veces.

    drogas

    Calcula los peligros y las secuelas y valora si puede perjudicar de alguna forma a su huella digital.

Trastorno por atracón.

Según el DSM-V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), el trastorno por atracón tiene como característica primordial capítulos de ingesta en un tiempo preciso, normalmente inferior a 2 horas, en las que la persona ingiere proporciones de alimentos relevantemente superiores a eso que la mayor parte de personas ingeriría en tiempos y situaciones afines. Se acompaña de sensación de pérdida de control, entendida como la incapacidad para contenerse y no comer, o para dejar de comer una vez comenzado. Se acompaña de un malestar profundo, y se asocia, por lo menos a tres de los próximos hechos: Comer mucho más de manera rápida de lo común, comer hasta sentirse desapaciblemente lleno, comer enormes proporciones de alimentos sin sensación física de apetito, comer gracias a la vergüenza que se siente por la cantidad que se ingiere, y después sentirse a disgusto con uno mismo, deprimido o muy abochornado.

Esta sensación, sentirse abochornado por los inconvenientes alimentarios, provoca que los capítulos se generen a ocultas. En esta clase de trastorno alimenticio, no hay formas de proceder compensatorias, con lo que tienen la posibilidad de mostrarse oscilaciones en el peso y inconvenientes de sobrepeso.

¿Te has asombrado en algún momento comiendo alimentos ricos en hidratos de carbono sin tener apetito?

Al seleccionar tus alimentos, ¿tu inclinación es a alimentos altos en grasas y azúcares? ¿Deseas supervisar tu peso, pero recae con sencillez? Si respondiste Sí, alguna de estas cuestiones; probablemente poseas un inconveniente con la comida, y si no lo has podido mudar, es posible que no sea por carecer de intención ¿Tienes ganas de saber cuál es el inconveniente? ¡Vamos al cerebro!

¿Por qué razón padezco adicción a la comida? Indagaciones recientes concluyeron que los alimentos muy sabrosos, los llamados alimentos ‘confort’, podrían inducir procesos viciosos. Los hidratos de carbono refinados generan en el cerebro un incremento de la serotonina, dopamina, endorfinas y opioides, dando sitio a efectos sedantes y agradables. Las hormonas del exitación mejoran el estado anímico y regulan el apetito. Estudios indican a través de técnicas de neuroimagen (imágenes de la composición y el desempeño del cerebro) que hay semejanzas entre la contestación fisiológica que se genera en la anticipación de la comida “llamada” y el consumo de drogas, donde se libera dopamina a exactamente las mismas zonas cerebrales. Gene-Jack Wang, del Laboratorio Nacional de Brookhaven, y Nora Volkow, del Centro Nacional de Abuso de Drogas, en una investigación usaron un aparato que efectúa tomografías por emisión de positrones, midiendo con él la proporción de receptores en la dopamina que existía en el estriado de pacientes obesos y hallaron que en el momento en que es mucho más índice de masa corporal resulta menor la proporción de receptores en la dopamina. De la misma los adeptos a las drogas, pacientes con obesidad padecen carencia de dopamina, lo que les transporta a buscar de manera continua algo que les lleve a cabo sentir bien: la comida. Conque, tras comer bastante, se genera un exceso de dopamina, con lo que el cerebro procura compensar ese exceso (de dopamina) reduciendo el número de receptores a la dopamina. Este mecanismo pasa a los adeptos a la cocaína, creando de esta manera una adicción. La comida genera dopamina que nos ofrece exitación, el cuerpo disminuye el exceso de dopamina, y para regresar a «sentirse mejor» se recurre nuevamente a la comida. ¡Aquí lo tienes!

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