hijo mayor de edad con adicción qué hacer

  1. Mira tu accionar. Como progenitores siempre y en todo momento deseamos llevarlo a cabo lo más bien que se pueda, pero en ocasiones descuidamos puntos esenciales. ¿Nos encontramos bastante tiempo en el trabajo? ¿Creíamos que nuestro hijo/a ahora podía tener mucho más independencia y hemos descuidado los límites? Ten autocrítica y si debes llevar a cabo algún cambio positivo para aproximarte a tu hijo, hazlo.
  2. Favorece un acercamiento con tu hijo/a. Elige el más destacable instante, jamás si está intoxicado. No tiene que ver con un acercamiento solo físico, más que nada ha de ser un acercamiento afectivo. Acércate desde tu amor incondicional. No valen las reacciones persecutorias, tampoco dramatizar ni hacerse a la víctima.
  3. Comienza reconociendo tus propias fallas u ofertando la posibilidad para recibir retroalimentación de tu hijo/a sobre de qué forma te ve como padre/madre. Si se niega, insiste desde la sinceridad de estimar ser mejor y demuéstrale que has meditado y andas presto a mudar.
  4. Solicita ser escuchado. Detalla las conductos que han disparado tus alarmas. Impide juicios, no reproches ni culpas. Limítate a detallar las formas de proceder inapropiadas y sus secuelas. Si te evade, insiste. Lo antes posible se atienda el inconveniente mucho más veloz se logrará la solución.
  5. Haz cuestiones que le argumenten que andas ahí para asistirle y no en actitud de interrogatorio o persecución. ¿Qué te pasa? ¡Deseo guiarte! ¿Te percatas de lo que te pasa? ¡He visto que te pasa algo!
  6. Ejerce la escucha, tu hijo tiene algo que decirte. Si te critica o culpa, no te defiendas. Sus respuestas le señalarán si tiene conciencia de su inconveniente de consumo. Probablemente al comienzo intente denegar la situación. Persiste desde tu amor incondicional. Mantente estable que drogarse es una conducta autodestructiva. Confrontar con los hechos.
  7. Ayúdale a percatarse del riesgo, la utilización por “curiosidad” o “en fase de prueba” de las drogas comporta peligros de adicción. Establece pautas y límites conductuales. Busca pactos y exhibe solidez al negar esa conducta.
  8. Valore las causas o causas para lograr atacarlas con eficiencia. Tienen la posibilidad de ser de tipo popular o personal: ¿Presión de los amigos?, inseguridad, baja autovaloración, soledad, ocio.
  9. Busca formas creativas de apoyarlo y de producir opciones que le resulten interesantes. Efectúa los cambios precisos para reorientar su conducta.
  10. Busca asistencia de un experto si consideras que el consumo de tu hijo va alén del ocasional y la curiosidad caracteristica de su edad.

Explícanos, ¿qué consejos has puesto en práctica caso de que hayas afrontado esta situación? ¿Cuáles fueron los desenlaces?

Qué llevar a cabo si mi hijo (adulto) es dependiente

En el momento en que nuestro hijo con el supuesto inconveniente de adicción es un adulto lo mucho más aconsejable es procurar acompañarle en su resolución respecto del inconveniente. Esto puede ser difícil frecuentemente. La adicción es la patología de la negación. Como adulto mayor, nuestro hijo es dueño de su vida y su compromiso supone realizar algo, o no llevarlo a cabo. La mejor situación como padre o madre de un hijo dependiente es darle nuestro acompañamiento y también procurar que su resolución sea solucionar el inconveniente. No lograremos nada con una actitud beligerante, tampoco desde una situación transigente. Lo más difícil, probablemente sea hacerle ver que debe ponerse a cargo de expertos a fin de que determinen si tiene o no una adicción. Y si la tiene, que prosiga las advertencias (régimen) que le dejen solucionar el inconveniente.

La adicción es la patología de la negación. Buscar un centro experto en adicciones es la manera más óptima de contribuir a un hijo dependiente.

Cambia tu rutina

Estimar tu ambiente te va a ayudar a negar o alejarte de todos esos causantes que tienen la posibilidad de desatar los deseos y acrecentar tu peligro de recaídas.

Impide proceder a los sitios de tu rutina relacionados con el consumo de drogas o substancias adictivas. Por poner un ejemplo, puede ser preciso eludir bares o mudar patrones sociales relacionados con el consumo de drogas.

¿Y qué es el grooming?

Este es otro de los términos que debería estar preocupados como progenitores y mamás, y como es natural, de los mucho más peligrosos.

El grooming tiene relación a en el momento en que un adulto se hace pasar por un individuo de exactamente la misma edad de nuestro hijo o hija para engatusarle, ganar su seguridad, amistad y cariño, para, al final, abusar de ella sexualmente. La diferencia con la pedofilia, es que aquí, el acosador efectúa sus actos prácticamente por Internet hasta la etapa final donde queda con el menor.

Te ofrecemos 5 consejos sobre de qué forma accionar:

  1. Abre el diálogo

Favorece la comunicación con tu hijo de una forma franca. Jura no regañarle, juzgarle o culparle puesto que esto puede lograr que se separe de ti y sea mucho más bien difícil empujarlos. Lo esencial es hacerle comprender que su adicción es una patología que debe curarse a fin de que logre tener una vida plena y feliz. En este momento es en el momento en que debes enseñarle mucho más amor y acompañamiento.

Deja un comentario