ex adiccion a las drogas y amor

La convivencia como pareja de un dependiente a las drogas puede ser agotadora y un desgaste períodico muy grande. Los adeptos tienen una gran inestabilidad sensible, exactamente la misma inclinación a la impulsividad y también impredecibilidad.

Sostener una comunicación con un individuo ligado del consumo de substancias, no es nada simple.

¿Qué sucede a lo largo de la convivencia?

 

Muchas de las parejas que conviven con personas adeptas se sienten solas, todas y cada una de las cargas familiares recaen sobre los hombros y son ellas las que tienen que encargarse de todo lo relacionado con la familia, sin asistencia de la pareja. La única preocupación en la vida de un dependiente es la sustancia, y el resto de sus pretensiones básicas, como comer, vestirse o el precaución de la vivienda pasan a ser atendidas por su pareja.

Coadicción o codependencia a la pareja

Aparte de las secuelas comentadas previamente, la pareja de un dependiente o adepta puede padecer un fenómeno llamado coadicción o codependencia. Esta situación sucede en el momento en que el cuidador (en un caso así la pareja) toma un papel de sobreprotección, preocupación y “adicción” al dependiente/a. En el momento en que una pareja padece coadicción puede llegar a enseñar sentimientos de frustración, tensión y también impotencia a lo largo del desarrollo de rehabilitación. De ahí que asimismo es esencial emprender desde una visión sicológica la figura del cuidador en el momento en que nos encontramos intentando una adicción.

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¿Cuál es la relación con las drogas?

«Las drogas de la adicción anegan el cerebro con dopamina, ocasionando una señal de recompensa inusualmente fuerte, lo que impulsa a un individuo a emplear la sustancia nuevamente, aun en el momento en que esto supone un retroceso para otros intereses en sus vidas», afirma Earp.

En la revisión de los estudios, hallaron que ciertas vivencias de amor generan una señal de recompensa inusualmente fuerte, lo que impulsa a un individuo a perseguir esta experiencia nuevamente.

¿De qué manera sobrepasar la dependencia sensible?

Hay otras adicciones muy poderosos aparte de las drogas. A veces mencionamos que el enamoramiento es como una sustancia y que verdaderamente ciertas relaciones tienen la posibilidad de llegar a transformarse, mucho más que en una sustancia, en una adicción. Esta es la parte dañina. En el momento en que una relación sensible se transforma en algo que no me da lo que yo necesito o merezco y aún de esta forma no puedo dejarlo, estoy probablemente metido en una relación de las que llamamos de «dependencia sensible».

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