especialista en adiccion al alcohol en malaga

Empezaremos definiendo qué es la adicción según la define la Organización Mundial de la Salud (OMS), y tiene por nombre una patología cerebral de la misma otros trastornos neurológicos o siquiátricos reconocidos, como son la patología de Alzheimer o la esquizofrenia .

En este momento eres un dependiente, y es tal como marcha el período de la adicción

Pero, ¿lo que se ocupaba de supervisar el exitación no era la dopamina? ¿Tiene algo que ver la dopamina en todo lo mencionado? Ya que sí, el sistema de recompensa de la dopamina desempeña un papel esencial en la sensación de exitación que se consigue tras consumir una sustancia, pilar primordial de la trampa que piensa el período de la adicción.

La dopamina es un neurotransmisor, incrementando la contestación del cerebro en el momento en que se muestra a un estímulo gratificante. De esta manera, las construcciones conectadas al sistema de recompensa están presentes durante las vías de la dopamina en el cerebro.

Consejos para la depresión navideña

En el caso de que suframos depresión o nos sintamos mucho más decaídos en estas datas, aquí te dejamos ciertos avisos para enfrentar esta temporada lo más bien que se pueda:

  1. Si nos encontramos siguiendo algún género de régimen, es vital sostenerlo a lo largo de las fiestas, tal como proseguir con hábitos y prácticas saludables que nos hayan ayudado (meditación, ejercicio, reposo…).
  2. Sostener una nutrición sana y balanceada fuera de las celebraciones y eludir en lo posible el consumo de alcohol y substancias estupefacientes. No tenemos la posibilidad de olvidar que el alcohol puede empeorar su depresión.
  3. Estudiar a decir que “no” en el momento en que no nos apetezca llevar a cabo algo y hacer ocupaciones que nos hagan sentirnos bien con nosotros.
  4. Buscar tiempo para nosotros. Debemos transformar el autocuidado en una prioridad. Cada individuo es diferente. Es requisito apreciar qué nos asiste a sentirnos mejor y buscar tiempo para cuidarnos.
  5. Entablar unas esperanzas reales sobre la situación de hoy familiar y sobre de qué forma van a ser las celebraciones. Procurar no poner unas esperanzas bastante altas de la próxima Navidad. Prioriza el confort y la calma en frente de otros deseos materiales específicos, como la decoración navideña, los regalos o las comidas particulares.
  6. Si en estas datas estamos solos, tenemos la posibilidad de hablarlo con amigos, familiares y populares para soliciar de manera clara asistencia y compañía. Hay organizaciones sociales que dan encuentros en estas datas. Puede ser una aceptable opción alternativa para gozar de unas fiestas acompañadas. Tenemos la posibilidad de investigar si hay esta clase de opciones en nuestro municipio.
  7. Planea con tiempo las celebraciones dentro de lo posible.
  8. Pensar sobre lo que es verdaderamente fundamental y prioritario para nosotros y de qué cosas tenemos la posibilidad de prescindir.
  9. Repartir las tareas entre la gente que se reunirán, adaptadas a las opciones de cada uno de ellos. Así mismo, el peso de la organización no recae sobre un individuo sola.
  10. Mira los costos que vamos a tener tanto en comida como en regalos, en función de nuestro presupuesto y nuestras pretensiones reales y ceñirnos a este presupuesto.
  11. Ser claros sobre nuestras pretensiones y sentimientos con la gente de nuestro ambiente.
  12. Si prevemos enfrentamientos familiares, tenemos la posibilidad de pensar anticipadamente sobre de qué manera deseamos conducir estas ocasiones. Hay que rememorar que sólo algunas de las celebraciones son iguales, y que, si no estamos cómodos, tenemos la posibilidad de retirarnos.
  13. Es primordial que, frente a una aparición o empeoramiento de la depresión en estas datas, solicitemos asistencia siempre y cuando lo sintamos preciso. Así sea a personas próximas oa un profesional de la salud, como un psiquiatra, es importante que lo comuniquemos.

Diferencia entre un enfado y un ataque de furia

La diferencia entre un enfado y un ataque de furia emite en la manera en que la persona expresa la emoción y comunmente, va acompañado de un nivel de intensidad bastante prominente, como resultado, la mayor parte de oportunidades, esta contestación sensible no se ajusta al acontecimiento desencadenante.

Tenemos la posibilidad de decir que un ataque de furia es el resultado de presenciar múltiples capítulos de enfado, es entonces en el momento en que toda esta cólera desaforada nos ocupa y terminamos chillando, desdeñando, lanzando elementos, pegando, insultando o hiriendo físicamente la gente mucho más próximas, con las que disponemos mucho más relación, como nuestra pareja.

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