enfermedades mentales que tienen adiccion al sexo alcohol y drogas

Se conoce como hipersexualidad y, según las últimas indagaciones, perjudica a un 6% de la población de españa. Y ese trastorno, de forma coloquial llamado adicción al sexo, termina de ser clasificado como problema médico mental.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) termina de agregarlo como una condición de salud psicológica a la Clasificación Estadística En todo el mundo de Anomalías de la salud y Inconvenientes Relacionados con la Salud (ICD-11) –herramienta usada por este organismo de la ONU para hacer un diagnostico, tratar y administrar múltiples trastornos físicos y mentales–.

RESULTADOS Y DISCUSIONES

Las teorías modernas sobre el instinto sexual, iniciadas a fines del siglo 19, llevaron una mayor base al término de perversión sexual, realizando que el sexo abandone el campo puramente reproductivo y también influya en otras esferas del ambiente popular (VALAS, 1990). Foucault (1984) afirma que «exactamente el mismo término ‘sexualidad’ comenzó tarde, a inicios del siglo XIX» (FOUCAULT, 1984, p. 09), pero pese a los adelantos relacionados con la experiencia de la sexualidad humana, esta ciencia todavía se encontraba limitada al campo de la moralidad, y todo cuanto salía de la esfera reproductiva era tratado como desviación (VALAS, 1990). De este modo, el estudio de los bienestares se llevó en ocasiones de manera religiosa, pedagógica y judicial (FOUCAULT, 1984).

Valas (1990) aborda que a lo largo de finales del siglo XIX e inclusive principios del siglo XX, las perversiones sexuales estaban “enlazadas a síndromes impetuoso y obsesivos” (VALAS, 1990, p. diez) y se centraban en el campo médico-legal. De esta forma, la masturbación, la ninfomanía y la sacríasis, por servirnos de un ejemplo, estaban al precaución de los llamados alienistas, que asimismo se dedicaban a tratar otras especies de trastornos, como la necrofilia y la pederastia. El creador discute asimismo la investigación del psiquiatra alemán Richard Von Krafft-Ebing, que estudió las formas mucho más variadas de “desviaciones sexuales”, y aportó enormes contribuciones inherentes a la sexualidad humana.

Hacer un diagnostico y tratar inconvenientes relacionados con el sexo

La ilegitimidad clínica de la adicción al sexo no quiere decir que los inconvenientes personales de la gente con el sexo no sean reales . La actividad cerebral no es la única forma en que los expertos de salud psicológica identifican y diagnostican los trastornos. Asimismo es requisito estimar si los síntomas de un individuo interfieren con la aptitud de marchar en distintos puntos de la vida.

Los defensores de tratar la adicción al sexo como un trastorno legítimo «afirmarían, ‘disponemos angustia subjetiva y deterioro servible en personas con adicción al sexo, y por consiguiente habría de ser un diagnóstico'», comentó Cohen . «Hay médicos que tratan la adicción al sexo, si bien no es un diagnóstico oficial. Conque esto puede parecer algo raro».

Trastorno de la personalidad

Diagnóstico siquiátrico más frecuente entre los usuarios de drogas, perjudica a un porcentaje de la población ubicado entre 50% y 90%. Estos trastornos mentales por adicciones eminentemente están organizados en la clase B, conjunto relacionado con el descontrol de impulsos, y que reúne un porcentaje de hasta 50%. Secundariamente, pero bastante menos recurrente, se concentran en la clase A (Conjunto esquizotípico), donde podemos encontrar entre el 15% y el 20%.

Son una incesante en la práctica clínica y, de forma frecuente, cuestiona el carácter sin dependencia derivado de su clasificación como entidades separadas. La asociación con los trastornos por empleo de substancias en la ludopatía es una incesante (cercana a 50%), tal como en la cleptomanía, el Trastorno por atracón y las compras apremiantes.

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