enfermedad sobre la adiccion a las apuestas

Desde la Asociación Centro Catalán de Adicciones Sociales le queremos unas contentos fiestas y un feliz año 2023. Es tiempo de comunicar y festejar.

De los juegos de azar a la ludopatía.

La utilización de los juegos de azar se considera una diversión en el momento en que el sujeto experimenta un exitación con esta actividad. Por su parte, el sujeto ha de ser con la capacidad de supervisar y entender parar en un instante preciso.

Por otro lado, esta actividad ya no es entretenida en el momento en que supone padecimiento y descontrol. En el momento en que el sujeto pierde su aptitud de resolución se regresa ciervo. En el momento en que no sabe poner freno a la necesidad de jugar, charlemos de ludopatía.

¿Hay un perfil ludópata en España?

El perfil característico del español enfermo de ciberludopatía sería: hombre, de unos 30 años, casado, con estudios primarios o medios, obrero o usado. Se inició en el juego hacia los 20 años, juega a tragaperras, bingo o múltiples costumbres de juego al unísono. Transporta mucho más de cinco años jugando, acostumbra jugar solo y tener inconvenientes con el alcohol. Aparte de tener antecedentes familiares de juego patológico o de alcoholismo, que solicita asistencia en el momento en que por el momento no puede mucho más por arduos problemas conyugales, laborales o legales.

Los especialistas -sociólogos, siquiatras y psicólogos- coincidieron en la necesidad de aunar sacrificios para emprender este trastorno, al que no se ocupan suficientes elementos administrativos en este país al no estar reconocido como adicción sin substancia, excepto las comunidades autónomas de Andalucía y La capital española. No es solo un inconveniente de hombres mayores. Para muchas mujeres y varios jovenes, el juego recreativo pasó de ser una afición a transformarse en una adicción, con inconvenientes añadidos como las deudas, el fracaso escolar, las crisis de pareja y familiares, o aun los inconvenientes legales . Este trastorno adictivo provoca que el sujeto se vea empujado por un incontrolable impulso de jugar, poco a poco más persistente, que consume su tiempo, energía y elementos sentimentales y materiales. No obstante, habitualmente los ludópatas no procuran asistencia terapéutica. La percepción falsa de autocontrol, al lado del rechazo popular hacia lo que se considera mucho más un vicio que una patología, comentan la ocultación del inconveniente hasta fases muy destacadas. Sobrepasar la ciberludopatía es, por consiguiente, un genuino reto terapéutico.

Etapas de avance

Los juegos para videoconsolas tienden a ser una parte de la etapa inicial de esta adicción. Si bien no tienen ganancia económica, contribuye esa sensación gratificante toda vez que consiguen pasar escenarios.

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