en el pulso de la sangre adicciones emocionales

Alguien desea fallecer. Por el momento no es joven, y se pregunta por qué razón otro día mucho más, por muy privilegiada, entretenida y amable que todavía sea su historia. Alguien desea querer. No sabe seguramente si le corresponden, si sus sentimientos van a ser entendidos, si está en su derecho a expresarlos. Alguien viaja. Visita ciudades, playas, bares, fiestas exóticas, cabañas al lado del agua donde pasar la noche tomando y riendo. Alguien ilustra unos libros hermosos y alguien se encarga de editarlos. Trabajan sin prisas, con admiración recíproca, con determinada sensación decadente de existir en un planeta que desaparece. Alguien tuvo un grave problema médico, se levanta de a poco, se tenta la ropa y escoge explotar su segunda ocasión. Alguien agrada, lúcida deseo, está siempre y en todo momento de paso en la vida del resto, sonríe, paga la cena. Alguien es el más destacable amigo y la persona preferida de otro. Alguien desea fallecer.

Ray Loriga cuenta los abismos de estos individuos, y compone una sinfonía sobre la amistad, el cariño y el desenlace de la juventud. Una novela donde se charla de la desaparición ofreciendo por la vida. Una novela sobre el verano que aún queda por gozar antes que llegue el invierno.

Efectos de la cocaína sobre el sistema cardiovascular

La cocaína es una sustancia incitante y con enorme potencial adictivo, procedente de las hojas de la planta Erythroxilon coca, nativa de América del Sur.

El consumo acostumbra efectuarse a través de la vía oral o nasal, si bien varias personas la consumen por vía intravenosa o pulmonar.

¿Qué son las adicciones? Lo que no debemos dejar o parar de realizar. ¿Qué nos hace estar unidos a este período de mal y padecimiento? La cabeza adepta.

¿Qué es una adicción? El dr. Joe Dispenza en la película “What the Bleep do we know”, nos comunica que es algo que no debemos dejar o parar de llevar a cabo. Cuántas ocasiones en nuestras vidas mencionamos: jamás vuelvo a realizar esto. No vuelvo a llamarle ni pegarle a mi hijo, no vuelvo a comer desordenadamente, no vuelvo a tomar alcohol así, no vuelvo a padecer por un amor, no vuelvo a fumar, no vuelvo…… para conseguir que repetimos esta conducta errónea constantemente.

¿Qué nos hace estar unidos a este período de mal y padecimiento? La cabeza adepta. Aparte de devolvernos adeptos a una substancia química, asimismo nos volvemos adeptos a los químicos que segrega nuestro cuerpo en el momento en que siente una emoción.

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