emociones de personas con adiccion a las drogas

Las conmuevas desarrollan distintas respuestas a la gente. Aquellas que tienen alguna adicción acostumbran a estimar reproducir algunas conmuevas o dejar de sentir otras. El dr. Juan Pedro Sapène, miembro del Servicio de Psicología y Psiquiatría de Conjunto Gamma y experto en el Régimen Integral de las Adicciones de nuestro Centro de Neurociencias Los Manantiales, nos sugiere ir a conectarnos nuevamente con nuestras conmuevas.

A lo largo de la adicción activa, o sea antes de comenzar un régimen, bastante gente tienen la posibilidad de sentir una extensa variedad de conmuevas. Si en las primeras etapas de la patología adictiva experimentaban algo de felicidad, después desean sentir mucho más de esto con drogas o alcohol. O del revés, si se sentían tristes, en soledad o angustiados procuran tratar o “anestesiar” a estos estados sentimentales con la substancia o conducta preferida.

Sobrepasar la dependencia encarando el concepto sensible de las adicciones.

Conocerse mucho más a uno mismo, trabajar sus faltas sentimentales y cariñosas, reforzar en los temores y deseos propios, posibilita sobrepasar la adicción. Si tienes armas propias suficientes para no requerir substancias o vivencias para sentirte bien, para enfrentar la vida, tienes en la mano dejar de depender de ella.

Contacta con nosotros si padeces algún género de adicción o la sufre alguien de tu ambiente próximo. Tenemos la posibilidad de guiarte.

El poder de la sustancia: deshumanizar.

Como hemos inspeccionado en otros productos las drogas actúan en forma química, comprometen el sistema límbico, que es la composición cerebral donde radica la vida sensible, de ahí que el consumo de estas substancias afectan de forma directa al campo de las conmuevas.

El hombre es el grupo de las relaciones. Cada uno de ellos se relaciona con su situación exterior, consigo, con el otro, con el planeta de la trascendencia y los valores.

Alén de los efectos inmediatos en el chato sensible derivados del consumo de drogas, se pudieron ver distintos patrones sentimentales recurrentes entre la gente que muestran trastorno de adicción a substancias.

<p id="caption-attachment-2640" Photo by Thư Anh on Unsplash

Los datos semejan apuntar hacia un allanamiento afectivo, esto es, a la gente adeptas los estímulos que reciben desarrollan una menor activación cerebral salvo que estén relacionados de forma directa con el consumo, lo que crea enorme activación. Por este motivo, se aprecia que la gente consumidoras de drogas, en la mayoría de los casos, acostumbran a sentir los estímulos agradables con menor intensidad que la gente no consumidoras. De este modo, los estímulos cariñosos agradables presentes en la vida diaria tendrían un menor atrayente para la gente consumidoras.

Podríamos decir que los cinco elementos esenciales de la capacidad de autorregulación son:

  1. Tolerancia a la frustración
  2. Manejo de estados sentimentales negativos.
  3. La aptitud de demora de la recompensa
  4. La aptitud de afrontamiento de ocasiones de peligro.
  5. El avance de la empatía.

Todas y cada una estas capacidades y habilidades precisan una práctica incesante para aprovecharlas al límite. Un cambio en la manera de meditar y entender la verdad en sujetos con adicción, aparte de la asistencia en el momento de supervisar sus pensamientos, fomenta la generación de sentimientos de autoeficacia y incrementa la autovaloración de la gente.

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