el fin de la adiccion a los carbohidratos

Bastante gente que comienzan a efectuar cambios en su nutrición, hacia una reducción esencial de los hidratos de carbono – en especial hidratos de carbono refinados y azúcares – aprecian al comienzo que tienen la posibilidad de existir adversidades a nivel psicológico: fuertes antojos o ansiedad por regresar a comer estos alimentos . Y sucede que varios especialistas y expertos empiezan a conocer que la comida no se habla solo de procesos digestibles; sino asimismo hay mecanismos a nivel cerebral que se alteran según el género de nutrición que llevamos. Tenemos la posibilidad de llevar una nutrición correcta, baja en hidratos de carbono y fundamentada en comida real, con elementos de calidad; y sentirnos llenos de energía, animados y con claridad mental. O, por contra, tenemos la posibilidad de llevar una alta nutrición en hidratos de carbono, azúcares y comibles procesados; y entonces presenciar ansiedad, adicción a estas comidas, aptitud de concentración achicada, fuertes cambios de humor y “bajones” de energía.

Los hidratos de carbono están en la base de la pirámide alimenticia, o sea, según las sugerencias oficiales en nutrición, son en teoría “lo que mucho más deberíamos comer”. Esta recomendación ha enfermado el planeta: la multitud en todos y cada uno de los países la prosiguió, reduciendo su consumo de grasas sobresaturadas y fundamentando su nutrición en cereales y modelos procesados. Y desde ese momento vemos poco a poco más cardiopatía, obesidad, diabetes tipo 2, síndrome metabólico, patología de Alzheimer, nefropatía, y un sinfín de sufrimientos que antes eran considerablemente más extraños. En este momento entendemos que los hidratos de carbono que vienen de cereales, azúcares y procesados ​​son completamente insignificantes para nuestro cuerpo y salud, pues son fuentes de energía ineficientes, dañinos y con baja consistencia sobre nutrición. Pero no solo eso, los estudios mucho más viejos y mucho más fundamentados reduciendo los hidratos de carbono, son los relacionados con la epilepsia, ya que los hidratos de carbono favorecen un ámbito tóxico para el cerebro, tal y como si estuviésemos regularmente consumiendo una sustancia.

5 hábitos recurrentes de los adeptos a los hidratos de carbono

Bastante gente que comen hidratos de carbono en demasía gozan de los postres tras la cena pues ansían una subida de azúcar. , tienen que compensar utilizando fuentes de energía rápida, como hidratos de carbono sencillos.El postre como pasteles y bizcochos de chocolate tienen varios de estos hidratos de carbono para agradar la necesidad de calorías simples. No obstante, comer esta clase de alimentos de forma frecuente puede señalar una adicción al azúcar .

La gente comen alimentos no solo por energía sino más bien asimismo por tranquilidad. Tras un largo y bien difícil día de trabajo, la mayor parte de la multitud desea tener una aceptable comida en el estómago. Desde el instante en que los humanos pasearon por primera vez sobre la Tierra, asociamos la comida con la tranquilidad por el hecho de que quería decir que sobrevivimos un día mucho más. En el planeta moderno, la gente comen eminentemente gracias a la irritación mental relacionada con causantes agobiantes externos.

Te pasó que…

Comes ampliamente y para «contribuir a la digestión» vallas con un exquisito postre, pero a las 2 horas de nuevo tienes enorme antojo de un pan, una galleta o algo dulce?

A todos nos pasó.

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