el amor es una actitud y se hace adiccion

¿Cuántas ocasiones hiciste una solicitud a tu hijo o hija joven (de ahora en adelante solo joven) y para ellos fué como oír llover? Una gran parte de estas ocasiones diarias dependen del tono con el que te dirijas. Pues el joven ha aprendido a protegerse del tono de riña, enfado o discusión que acostumbramos a sostener en el momento en que le hemos pedido lo mismo repetidamente. “En el momento en que nos duele la boca de reiterar lo mismo”, que afirmarían los mayores.

Si es de esta forma, ¿qué ocurre si cambiamos esos tonos por uno de humor? ¿Qué sucede si en vez de llevar a cabo un drama de la actitud pasiva del joven hacemos un chiste de la situación que nos molesta? Si en el primer caso el joven precisa defenderse pues “nuevamente está aquí la pesada de mi madre (el pesado de mi padre) con lo mismo de siempre y en todo momento”, en el segundo el joven no precisará encender esta protección . Tampoco su rebeldía frente a las reglas, pues no vas a estar imponiendo una regla, sino más bien bromeando sobre un tema que a los dos les resulta molesto tratar.

El encubrimiento

Es común que, en el agotamiento de combatir contra esta situación, los progenitores o la pareja, observando de qué manera el dependiente destroza su historia, procuran supervisar la adicción llamándolo, amenazándolo y después, frecuentemente terminan encubriéndolos. ¿Qué tenemos la posibilidad de aconsejar a la familia para romper con esa situación?

Han de ser siendo conscientes de que se tienen la posibilidad de generar las próximas secuelas negativas del encubrimiento:

La sobriedad 

En contraste a las adicciones a substancias (como el alcohol, la coba ), la adicción al amor es especialmente bien difícil pues, de todos modos, requerimos amor para marchar como humanos sanos y contentos. Para volver como estaba, un dependiente al amor debe estudiar que el cariño puede ser sano. De esta manera, puede conseguir sus pretensiones de conexión íntimas sin caer en formas de proceder obsesivas.

El planeta de las relaciones no en todos los casos es blanco y negro. Además de esto, aun si se acaba una relación, sencillamente se está prolongando el tiempo para querer o estimar iniciar con otra relación. Sin mudar los inconvenientes de fondo, ¿de qué forma vas a saber si en la novedosa relación andas actuando como dependiente o no?

¿De qué forma es la convivencia en pareja con un individuo adepta a las drogas?

La convivencia como pareja de un dependiente a las drogas puede ser agotadora y un desgaste períodico muy grande. Los adeptos tienen una gran inestabilidad sensible, de la misma inclinación a la impulsividad y también impredecibilidad.

Sostener una comunicación con un individuo ligado del consumo de substancias, no es nada simple.

Te permite tu espacio

Si quiere que esté en todo momento juntos/as y le molesta que quede con otra gente, ¡máxima alerta! Si se enfurece toda vez que deseas realizar algo con tu familia, ¡máxima alerta nuevamente! Una práctica bastante común en las relaciones tóxicas es que la otra persona intente aislarte y separarte de tu ambiente a fin de que sientas que solo puedes tener él o ella. Es positivo tener espacios particulares, aparte del espacio compartido. Espacios donde te relacionas con otra gente, practicas tus aficiones o pasas tiempo en soledad. La persona que te ame debe comprender que la única forma de que la relación se expanda en positivo es que los dos/as esté medrando asimismo individualmente.

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