efectos secundarios de la adiccion al internet

Hay un enorme desconocimiento de los resultados perjudiciales de la exposición a las pantallas de manera exagerada y continuada. Distintos estudios aseguran que la utilización elevado de pantallas puede perjudicar al avance de los pequeños, especialmente si se efectúa antes de los 6 años. Todos los días los pequeños están expuestos en las pantallas, móviles inteligentes, tabletas, juegos para videoconsolas… Los mayores las usamos de manera continua, para trabajar, entrenarnos, preguntar información, para estar comunicados con el resto, y frecuentemente asimismo, los usamos a fin de que los pequeños se calmen o se entretengan ya que no entendemos o no poseemos tiempo de usar otros medios o tácticas para llevarlo a cabo. El término “originarios digitales” se refiere a la iniciativa de que los pequeños que estuvieron en contacto con las tecnologías desde las primeras etapas de la niñez saben usarlas de manera espontánea o instintiva. Los estudios recientes sugieren que de todos modos nos encontramos creando «huérfanos digitales». El consumo pasivo de modelos en estas edades tempranas no es formativo ni afirma el avance de habilidades tecnológicas, al revés.

Usar móviles inteligentes y distintas gadgets de manera indiscriminada con los pequeños puede desembocar en la aparición de una adicción a los móviles inteligentes en jovenes y preadolescentes que requerirá más adelante de la intervención de expertos expertos en adicciones, aparte de otros efectos que explicamos ahora.

Entre los elementos mucho más viciosos que internet nos da, logramos hallar los próximos:

· Adicción a la sobreinformación: hoy día tenemos muchos canales de información, que sentimos en ocasiones la necesidad apremiante de estar informados al momento de todo lo que sucede a lo que nos rodea.

¿Por qué sucede?

El alcohol actúa como un depresor del sistema inquieto. Optimización el efecto de los neurotransmisores inhibitorios mientras que disminuye el efecto de los excitatorios. El neurotransmisor GABA es el primordial neurotransmisor inhibitorio del Sistema Inquieto Central (NSC), al paso que el glutamato es el primordial neurotransmisor excitatorio.

En el momento en que un individuo consume alcohol, se genera una estimulación de los receptores GABA y una inhibición de los receptores del glutamato, llamados NMDA. El consumo continuado de alcohol genera cambios adaptativos en varios sistemas de neurotransmisores, entre aquéllos que resaltan las vías de GABA, glutamato y norepinefrina, para compensar la desestabilización ocasionada por el alcohol y hallar un equilibrio neuroquímico. Estos mecanismos son los que dan como resultado la tolerancia: dismuyen los efectos del alcohol en el SNC en un largo plazo. Se genera una reducción en el número, función y sensibilidad por el GABA a sus receptores, tal como un incremento en el número, sensibilidad y afinidad por el glutamato a los receptores NMDA.

Deja un comentario