efectos que produce la adiccion a las drogas

El consumo de alcohol y drogas, así sean legales o ilegales, hace una secuencia de condiciones de salud. Los resultados consecutivos de la adicción afectan a la salud física de un individuo, dan rincón a inconvenientes para reposar, como el insomnio, desgastan el sistema inmunológico y con cierta frecuencia resultan en una nutrición deficiente.

Además de esto, los problemas médicos graves que brotan como producto de la adicción tienen dentro:

Causas de la adicción a las drogas

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una adicción es una patología física y sicológica que crea una dependencia hacia una substancia, actividad o relación.

Centrándonos en el abuso de substancias, un individuo se torna adepta en el momento en que los efectos gratificantes de la sustancia suponen un atractivo para seguir con el consumo, pese a las horribles secuelas negativas que piensa para la salud.

La reacción del organismo en oposición al abuso de drogas

Desde el primer momento en que la sustancia entra en nuestro cuerpo empieza a dañar las distintas áreas de nuestro cuerpo. En dependencia de la vía de administración, por medio de la ingesta, inyectada o inhalada. Los efectos se van a percibir antes o después.

En el momento en que la substancia entra en contacto con el torrente sanguíneo y ingresa a nuestro entendimiento se comienza a dejar en libertad un sinnúmero de neurotransmisores dopaminérgicos. Es aquí donde comienzan a sentirse los efectos sicológicos ocasionados ​​por el consumo. Todas y cada una de las drogas actúan en exactamente el mismo sistema de refuerzo del cerebro dopaminérgico generando un sentimiento de exitación y euforia que provoca que volvamos a estimar consumir. Si el consumo se reitera todo el tiempo se fortalecen las conexiones neuronales generando cambios en la liberación de estos neurotransmisores, generando el llamado cerebro dependiente.

La primera regla para conseguir un propósito es que sean realistas y viables; no puede pretenderse casarse y tener tres hijos en el momento en que no hay pareja. Es preferible iniciar por objetivos que sí sean ejecutables; por poner un ejemplo, estar abierto a comprender gente, apuntarse a quedadas ahora ocupaciones…

Efectos a corto y largo período

Según enseña el dr. Mosca, las substancias psicoactivas ejercitan un efecto directo en las neuronas y células gliales, lo que puede ocasionar muerte cerebral y daño en la composición y vascularización del cerebro. “Las drogas desarrollan daño cerebral por vía del daño vascular, a las células de soporte y de manera directa sobre las neuronas. El cerebro de un dependiente se marcha muriendo de forma rápida, reduce su volumen y marcha cada vez de manera mucho más insuficiente”, apunta.

Estos efectos negativos asimismo tienen la posibilidad de alcanzar al resto del organismo, provocando daños en la piel, el sistema endocrino, cardiovascular, hepático y reproductor, entre otros muchos. Las modificaciones tienen la posibilidad de ser irreversibles y mortales. “En forma de ejemplo, la mariguana genera un daño selectivo sobre el hipocampo que perjudica a la aptitud de concentración y la memoria, tal como al sistema límbico, que predispone a los trastornos depresivos y de pavor. El alcohol genera daño hepático, que lleva a la cirrosis y la insuficiencia hepática, tal como genera un daño cortical global a nivel cerebral. La cocaína, por su lado, genera microinfartos vasculares en el cerebro y puede conducir a un infarto cardiaco”, añade el académico de la Facultad San Sebastián. Esta última es una substancia psicoestimulante que activa los receptores dopaminérgicos del cerebro. “Actúa de forma directa en el circuito mesolimbico de la recompensa, provocando euforia, taquicardia y una percepción de la verdad ampliada. En un largo plazo el cerebro optima economizando la actividad cerebral, bajando los escenarios de energía y euforia, y la persona sigue en un incesante sopor depresivo del que solo logra salir al regresar a consumir. Esto lo realiza cada vez en mayores proporciones, solo para dejar de sentirse mal”, enseña. Por otro lado, el consumo de drogas transporta a un círculo vicioso, puesto que estas substancias desarrollan adicción y urgencia por su empleo, con un consiguiente síndrome de abstinencia.

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