efectos psicologicos de la adiccion a la comida

La adicción a la comida es un término que los estudiosos usan para detallar los hábitos alimentarios apremiantes en los humanos, que tienen la posibilidad de parecer hábitos afines a la adicción.

La verdad es que no hay una definición clínica universalmente admitida de adicción a la comida, además de esto que el Manual diagnóstico y estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) no la incluye como una condición. No obstante, ciertos estudiosos han reconocido ciertos hábitos socios con este término, así como:

Síntomas de la adicción a la comida

No hay una prueba como tal que logre hacer un diagnostico la adicción a la comida, pero sí ciertos síntomas que nos señalan que existe este trastorno:

  • Deseos usuales de determinados alimentos, pese a sentirse lleno y haber terminado una comida abundante.
  • Comenzar a comer un alimento esperado y, de manera frecuente, comer considerablemente más de lo pensado.
  • Comer una comida ansiada y, en ocasiones, comer hasta el punto de sentirse exageradamente llena.
  • Sentirse culpable tras comer ciertos alimentos, pero volverlos a comer poco después.
  • Poner excusas sobre por qué razón se ha consumido este alimento.
  • Esconder el consumo de alimentos no saludables a el resto.
  • Sentirse inútil de supervisar el consumo de alimentos poco saludables, aun a sabiendas de que ocasionan daño físico o incremento de peso.

Desintoxicación

Es primordial comenzar con un programa de desintoxicación de 2 a 7 días. Por poner un ejemplo, con sedantes para impedir los síntomas de abstinencia. De ahí que es conveniente efectuar este trámite en un centro de régimen o en un hospital.

Además, es precisa la intervención de expertos que confirmen misiones, hagan técnicas para el cambio de formas de proceder, empleo de manuales de autoayuda, asesoría y rastreo en un centro especializado.

Causantes sociales y sicológicos en la adicción a la comida

Comúnmente, las adicciones a una substancia se dan en un ambiente preciso, adjuntado con algunas personas y alrededor de ciertas prácticas o hábitos de consumo de esta substancia. Así mismo, probablemente el consumo de una substancia no derivará en una adicción si se cambia completamente de ambiente. Por servirnos de un ejemplo, si nos gestionan un fármaco preciso en el momento en que nos encontramos en el hospital para mitigar el mal, no es muy probable que se desarrolle una adicción en el momento en que nos den el alta y volvamos a casa. En cambio, la comida es que se requiere para subsistir, con lo que no tenemos la posibilidad de evitarla tan de manera fácil. Esto causa que la adicción a la comida sea en especial bien difícil de sobrepasar por la gran disponibilidad del estímulo problemático.

La enorme mayoría de las adicciones a substancias se relacionan con el malestar psicológico. De esta manera, la comida u otras substancias adictivas sirven como vía de escape para achicar el agobio. Como ahora hemos dicho previamente, la comida es un ansiolítico natural, y desata en el cerebro una contestación de exitación. El dependiente a la comida come de manera compulsiva para achicar su agobio, y tiene una reacción química cerebral afín a la adicción a otras drogas.

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