efectos en rostro de la adiccion a la cocaina

Para quien dude que la cocaína logre llegar a matar de manera inmediata, aun tomándola en pequeñas proporciones, un trabajo de investigación hecho por el Centro de Medicina Legal de Sevilla demostró que el 3% de muertes repentinas en el suroeste español están similares consumir esta sustancia recreativa. Los desenlaces son publicados el día de hoy por la gaceta de cardiología European Heart Journal. Los autores del trabajo piensan que tienen la posibilidad de extrapolarse al resto de Europa, si bien la prevalencia puede cambiar de un país a otro.

Tiempo atrás ahora les charlábamos de que los Los infartados adeptos a la cocaína pasan 1,5 días mucho más hospitalizados en un producto.

Un efecto para cada adicción

De esta manera, Julián Conejo-Mir Sánchez, dermatólogo especialista para la Fundación Piel Sana, enseña que “la afectación cutánea es mucho más recurrente en las drogas que se gestionan por vía parenteral (inyectadas)”. Como un ejemplo muestra que «tanto los abscesos como la celulitis se muestran en un 22 a 65% de los adeptos a drogas que se gestionan de esta manera».

Específicamente, “hay una mayor continuidad de dermatitis seborreica y lesiones de hiperqueratosis en los dedos de las manos y en las palmas”. También, en las situaciones mucho más graves puede darse aun un “cambio de la morfología de la cara, con una piel nasal de color rojo, con telangiectasias y punta nasal mucho más achatada y hundida paulativamente”. Frecuentemente son estos signos faciales los que nos hacen detectar a un individuo como adepta.

¿Qué es la cocaína?

La cocaína es un alcaloide incitante del sistema inquieto central extraído desde la planta Erythroxylon Coca. Hablamos de una base nitrogenada, la benzoilmetilecgonina. Se absorbe con enorme sencillez desde la área de las mucosas, consumiéndose en distintas preparaciones, por servirnos de un ejemplo, hojas de torta, pasta de torta, hidrocloruro de cocaína y alcaloide de cocaína, crack, sal en polvo mezclada con bicarbonato sódico) . En la vida del cocainómano, la cocaína genera hiperactividad de 2 neurotransmisores: noradrenalina y dopamina, y disminución de la concentración de serotonina.

El efecto que genera la cocaína hay que al acúmulo de dopamina en el núcleo accumbens cerebral. Se metaboliza en el hígado por vía enzimática, eliminándose primordialmente por orina y en menor medina por la saliva y el sudor. La cifra tóxica está por norma general cerca de los 0,20 a 0,30 g, y los adeptos tienen la posibilidad de lograr los 3 gramos.

Síntomas físicos por consumo de cocaína

Comentamos previamente que el consumo puntual de cocaína, si bien no está muy marcada la afectación física que hace, algunos signos asisten a advertir su presencia . Conforme el consumo es mucho más recurrente o en considerable suma estas señales van a ser poco a poco más perceptibles.

Un signo revelador del consumo de cocaína son las pupilas dilatadas o midriasis. Comunmente la midriasis se genera en contestación a cambios luminosos, a lo largo de la excitación sexual, o en el momento en que efectuamos tareas cognitivas complicadas. En el momento en que un individuo toma drogas estimulantes como la cocaína, las pupilas se dilatan de manera muy característica.

Efectos sobre la piel:

  • En el momento en que un individuo se hace alcohólica y lleva a cabo daño hepático, su piel se hace opaca y de un color pálido y amarillento.
  • Se muestran infecciones de reiteración, alterando el sistema inmunológico.
  • Deprime la actividad osteoblástica y se asocia con modificaciones del metabolismo del calcio, el fósforo y el magnesio, aparte de modificar la síntesis de la vitamina D.
  • Reduce la actividad del sistema circulatorio, requerida para la correcta irrigación y nutrición de los tejidos.
  • Úlceras en las piernas, más que nada en diabéticos alcohólicos.
  • El envejecimiento que se muestra a quienes consumen alcohol se hace más rápido en el momento en que esta ingesta se acompaña a la noche, exposición al humo del tabaco y, como es lógico, a las llamadas drogas duras.

No obstante, es aconsejable la utilización frecuente de vino tinto, en pequeñas dosis (1-2 copas/día), que tiene dentro resveratrol, un fuerte antioxidante.

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