efectos de una adiccion a un sedante

ATHENS, Ohio — El 5 de abril, Ciera Smith se sentó en un turismo estacionado en el sendero de entrada al Rural Women’s Recovery Program con una resolución bien difícil de tomar: proceder a la prisión o comenzar un régimen para batallar la su adicción.

Smith, de 22 años, comenzó a abusar de drogas en el momento en que tenía 18, atraída por “como pasaba bien” con sus amigos en el momento en que fumaban mariguana. Después se volvió adepta a calmantes. Después, a fármacos antiansiedad como Xanax y, al final, a Suboxone, un narcótico que normalmente se usa para sustituir a los opioides en el régimen de la adicción.

En el momento en que un individuo lleva a cabo adicción al alcohol, se generan cambios en el organismo y en el cerebro, con lo que la persona se regresa ligado a la substancia. Por contra, en el momento en que se genera una retirada áspera, se muestran síntomas habituales del síndrome de abstinencia, que tienen la posibilidad de ir desde la confusión, ansiedad o rampas, hasta el Delirium Tremens. De ahí que es tan esencial recibir atención médica y/o sicológica a lo largo de la desintoxicación.

El Delirium Tremens se reconoció por vez primera como un trastorno atribuido al abuso elevado de alcohol en 1813. El día de hoy entendemos que se genera tras 48-72 horas (precisamente) del cese abrupto de alcohol en personas adeptas, y puede ser tener una duración de hasta 5 días. Se identifica por ser un fenómeno neurofisiológico y metabólico que transporta a la persona a enseñar los próximos síntomas: confusión mental profunda, hiperactividad autonómica, desvaríos, alucinaciones y colapso cardiovascular que puede ocasionar la desaparición.

BENZODIACEPINAS

Son populares como sedantes o tranquilizantes, son substancias que tienen la posibilidad de reducir la actividad cerebral. Esta propiedad provoca que sean útiles para el régimen de trastornos de ansiedad y sueño.

Diazepan: es un ansiolítico de acción prolongada. Fue el primero del conjunto con actividad hipnótica, anticonvulsivante, tranqulizante y relajante muscular. Se dispensa en comprimidos y se aconseja emplear como máximo 15 días.

Impedir la adicción a los sedantes

Si un individuo está tomando un tranqulizante por prescripción médica puede existir el peligro de realizar un mal empleo del fármaco. Para eludir un consumo abusivo de los sedantes que concluya en adicción hay una sucesión de consejos que puede proseguir para reducir los peligros:

  • Charlar con el médico con regularidad para cerciorarse de que el fármaco que está tomando marcha y que está tomando la dosis adecuada.
  • Continuar las normas atentamente. Es primordial no interrumpir ni mudar la dosis de un tranqulizante si semeja que no marcha sin charlar antes con el médico.
  • Entender bien el efecto del tranqulizante. De ahí que se puede preguntar al médico o al farmacéutico sobre los efectos del fármaco para entender qué aguardar.
  • No usar jamás la receta de otra persona. Cada sujeto es diferente y más allá de que se tenga una patología afín a otra persona posiblemente no sea el fármaco o la dosis correcta para uno mismo.

Opioides

Los opioides son calmantes poderosos. Se acostumbran a recetar para el mal tras una cirugía. Esporádicamente, tienen la posibilidad de tratarse afecciones intestinales o tos graves.

Las clases de opioides mucho más comercializados: 

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